Los restauradores claman contra la «inaudita» convocatoria de una plaza en la Fábrica de Moneda y Timbre
La Asociación de Conservadores-Restauradores de España (ACRE) denuncia que la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre (FNMT) ha convocado una plaza de restaurador de museo de manera irregular, sin exigir entre sus requisitos la titulación necesaria para desempeñar esta labor. «Resulta inaudito que la FNMT, y por extensión el Ministerio de Hacienda, no conozcan las titulaciones que dan acceso a la actividad profesional señalada y planteen un absurdo abanico de titulaciones que no garantizan la posesión de unas competencias profesionales», lamenta ACRE. «Esta situación vuelve a señalar el desconocimiento por parte de las autoridades de los requerimientos que posee el tratamiento del patrimonio cultural. O peor aún, la ignorancia y quizá indiferencia hacia dichas actividades». ACRE se refiere a la plaza que la FNMT publicó el 13 de marzo para «restaurador de museo (nivel 11) en la plantilla del departamento de museo, en régimen de contrato laboral en la modalidad de fijo». En las bases de la plaza se exigía una serie de titulaciones «de carácter y nivel completamente heterogéneo y desde luego lejanas a aquellas que capacitan para ejercer la responsabilidad que se propone». Las titulaciones para el ejercicio de la restauración o conservación del patrimonio cultural, recuerda ACRE, son grados universitarios (o equivalentes) en Conservación y Restauración, que están regulados y autorizados por las administraciones públicas, tanto en la universidad como en escuelas superiores. «La convocatoria parece favorecer la contratación de un perfil profesional sin regulación específica ni reconocimiento normativo, perjudicando directamente a los profesionales debidamente acreditados en conservación y restauración de bienes culturales, quienes cuentan con formación y titulación oficial», denuncia la asociación. ACRE ha presentado un recurso de reposición contra la convocatoria con el fin de reformular las bases de la plaza ofertada. «Esperamos que en el futuro las autoridades elaboren más seriamente este tipo de convocatorias. Será bueno para el patrimonio cultural que custodian, una herencia colectiva que están obligados a preservar».
La Asociación de Conservadores-Restauradores de España (ACRE) denuncia que la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre (FNMT) ha convocado una plaza de restaurador de museo de manera irregular, sin exigir entre sus requisitos la titulación necesaria para desempeñar esta labor. «Resulta inaudito que la FNMT, y por extensión el Ministerio de Hacienda, no conozcan las titulaciones que dan acceso a la actividad profesional señalada y planteen un absurdo abanico de titulaciones que no garantizan la posesión de unas competencias profesionales», lamenta ACRE. «Esta situación vuelve a señalar el desconocimiento por parte de las autoridades de los requerimientos que posee el tratamiento del patrimonio cultural. O peor aún, la ignorancia y quizá indiferencia hacia dichas actividades». ACRE se refiere a la plaza que la FNMT publicó el 13 de marzo para «restaurador de museo (nivel 11) en la plantilla del departamento de museo, en régimen de contrato laboral en la modalidad de fijo». En las bases de la plaza se exigía una serie de titulaciones «de carácter y nivel completamente heterogéneo y desde luego lejanas a aquellas que capacitan para ejercer la responsabilidad que se propone». Las titulaciones para el ejercicio de la restauración o conservación del patrimonio cultural, recuerda ACRE, son grados universitarios (o equivalentes) en Conservación y Restauración, que están regulados y autorizados por las administraciones públicas, tanto en la universidad como en escuelas superiores. «La convocatoria parece favorecer la contratación de un perfil profesional sin regulación específica ni reconocimiento normativo, perjudicando directamente a los profesionales debidamente acreditados en conservación y restauración de bienes culturales, quienes cuentan con formación y titulación oficial», denuncia la asociación. ACRE ha presentado un recurso de reposición contra la convocatoria con el fin de reformular las bases de la plaza ofertada. «Esperamos que en el futuro las autoridades elaboren más seriamente este tipo de convocatorias. Será bueno para el patrimonio cultural que custodian, una herencia colectiva que están obligados a preservar».
Publicaciones Relacionadas