«Hay más cañones y piezas del siglo XVI del galeón Santa María de la Anunciada en riesgo de expolio en Galicia»

Buceadores de la Armada de Ferrol y de la Policía adscrita a la Xunta, bajo la dirección de técnicos de Patrimonio de Galicia, recuperaron ayer un cañón de bronce del siglo XVI del fondo marino en la zona de Punta Sardiñeiro (La Coruña). Pertenece al pecio Punta Restelos , identificado como el galeón Santa María de la Anunciada , uno de los 25 buques de la flota del Adelantado Martín de Padilla que naufragaron en 1596 por un fuerte temporal en el entorno del cabo Finisterre, cuando se dirigían a Irlanda con un ejército expedicionario para apoyar a los irlandeses en su lucha contra Isabel I de Inglaterra. «La Dirección General de Patrimonio Cultural catalogó el hallazgo, situado a 3,8 metros de profundidad y a escasa distancia de la costa, de gran interés arqueológico y consideró procedente su extracción y traslado a un centro museístico por determinar, para evitar actos de expolio y la pérdida de una pieza histórica », explica la Xunta en una nota . Según el Ministerio de Defensa, un aviso del club de Buceo Fisterra alertó del hallazgo de esta pieza de artillería a escasa distancia de la costa. Sin embargo, la Xunta admite en su comunicado que el cañón, de unos dos metros y una abertura en la boca de 26 centímetros de diámetro, había sido ya estudiado en campañas arqueológicas anteriores. « Estaba perfectamente documentado desde hace 12 años y llevamos alertando desde entonces del riesgo que corría. De hecho, planteamos la retirada y nos la negaron », se lamenta a ABC el arqueólogo subacuático Miguel San Claudio , contrariado por cómo se ha llevado a cabo la recuperación de este cañón pedrero del pecio Punta Restelos, que él investigó hace una década, entre 2007 y 2013. «Estaba semienterrado y pegado al fondo y lo han arrancado, dañando parte de la concreción », observa este especialista, que denuncia: « Ir allí y arrancar el cañón lo hace un cazatesoros, no una administración . Una administración realiza una campaña seria de recuperación arqueológica». En conversación telefónica con ABC, San Claudio explica que lleva una década advirtiendo del riesgo que corren espadas, arcabuces, lingotes de plomo, munición encontrada en el pecio del siglo XVI... «sin que nos hagan caso». Entre esos materiales se encontraba el cañón pedrero ahora retirado «y hay más cañones», añade esgrimiendo artículos científicos publicados sobre el yacimiento subacuático. Situado a unos 5 metros de profundidad, los primeros restos del galeón Santa María de la Anunciada fueron hallados a finales del siglo pasado por buceadores a pulmón que recolectaban bivalvos. En 2007, al descubrir la Guardia Civil los expolios que estaba sufriendo el pecio, la Xunta encargó su estudio al equipo de arqueólogos de Archeonauta S.L, dirigido por San Claudio. Durante las campañas llevadas a cabo, se recuperaron diversos artefactos en riesgo de expolio, que fueron llevados al Museo del Mar de Galicia , en Vigo, pero se localizaron y documentaron «muchos más» también en peligro , al albur de las condiciones climáticas o la acción de incontrolados. « Las autoridades autonómicas no consintieron en la extracción y conservación de esta importantísima cultura material salvo muy al principio de las intervenciones sobre este pecio», escribió San Claudio en su tesis sobre 'El Atlántico norte español, un espacio estratégico para un Imperio' de 2018, que incluye varias cartas enviadas a la Xunta . En una de ellas, remitida en 2013, se informó del descubrimiento de un segundo cañón de bronce que se añadía a otro localizado anteriormente. «Ambas piezas, de tipo pedrero, están completamente exentas y son visibles incluso desde la superficie marina», reseñaba la misiva que instaba « proceder a la extracción de todos aquellos elementos más sensibles y a la protección del resto (...) a la mayor brevedad posible». «Ante la falta de contestación por parte de la Administración autonómica gallega y cada vez más alarmados», los arqueólogos remitieron una segunda carta en noviembre de 2013, pero el dispositivo no estuvo preparado hasta diciembre y las borrascas de esas fechas alteraron las condiciones para realizar la tarea. En la memoria final de los trabajos de ese año, los arqueólogos hicieron constar que las piezas documentadas y las que podían permanecer ocultas, «elementos materiales del equipamiento de un ejército del siglo XVI », merecían «mejor destino que ser destrozados por la acción mecánica del mar, o, en el mejor de los casos, ser expoliados por desaprensivos». Tres años después, San Claudio señalaba en su tesis que desconocía la situación actual del yacimiento, porque no se había regresado al mismo desde enero de 2014, pero se mostraba «muy pesimista en cuanto a su conservación». « Debería plantearse una campaña científica de recuperación arqueológica », sostiene. El riesgo de pérdida de materiales y de expolio persiste y los elementos de este excepcional barco del siglo XVI lo merecen.

Apr 3, 2025 - 15:42
 0
«Hay más cañones y piezas del siglo XVI del galeón Santa María de la Anunciada en riesgo de expolio en Galicia»
Buceadores de la Armada de Ferrol y de la Policía adscrita a la Xunta, bajo la dirección de técnicos de Patrimonio de Galicia, recuperaron ayer un cañón de bronce del siglo XVI del fondo marino en la zona de Punta Sardiñeiro (La Coruña). Pertenece al pecio Punta Restelos , identificado como el galeón Santa María de la Anunciada , uno de los 25 buques de la flota del Adelantado Martín de Padilla que naufragaron en 1596 por un fuerte temporal en el entorno del cabo Finisterre, cuando se dirigían a Irlanda con un ejército expedicionario para apoyar a los irlandeses en su lucha contra Isabel I de Inglaterra. «La Dirección General de Patrimonio Cultural catalogó el hallazgo, situado a 3,8 metros de profundidad y a escasa distancia de la costa, de gran interés arqueológico y consideró procedente su extracción y traslado a un centro museístico por determinar, para evitar actos de expolio y la pérdida de una pieza histórica », explica la Xunta en una nota . Según el Ministerio de Defensa, un aviso del club de Buceo Fisterra alertó del hallazgo de esta pieza de artillería a escasa distancia de la costa. Sin embargo, la Xunta admite en su comunicado que el cañón, de unos dos metros y una abertura en la boca de 26 centímetros de diámetro, había sido ya estudiado en campañas arqueológicas anteriores. « Estaba perfectamente documentado desde hace 12 años y llevamos alertando desde entonces del riesgo que corría. De hecho, planteamos la retirada y nos la negaron », se lamenta a ABC el arqueólogo subacuático Miguel San Claudio , contrariado por cómo se ha llevado a cabo la recuperación de este cañón pedrero del pecio Punta Restelos, que él investigó hace una década, entre 2007 y 2013. «Estaba semienterrado y pegado al fondo y lo han arrancado, dañando parte de la concreción », observa este especialista, que denuncia: « Ir allí y arrancar el cañón lo hace un cazatesoros, no una administración . Una administración realiza una campaña seria de recuperación arqueológica». En conversación telefónica con ABC, San Claudio explica que lleva una década advirtiendo del riesgo que corren espadas, arcabuces, lingotes de plomo, munición encontrada en el pecio del siglo XVI... «sin que nos hagan caso». Entre esos materiales se encontraba el cañón pedrero ahora retirado «y hay más cañones», añade esgrimiendo artículos científicos publicados sobre el yacimiento subacuático. Situado a unos 5 metros de profundidad, los primeros restos del galeón Santa María de la Anunciada fueron hallados a finales del siglo pasado por buceadores a pulmón que recolectaban bivalvos. En 2007, al descubrir la Guardia Civil los expolios que estaba sufriendo el pecio, la Xunta encargó su estudio al equipo de arqueólogos de Archeonauta S.L, dirigido por San Claudio. Durante las campañas llevadas a cabo, se recuperaron diversos artefactos en riesgo de expolio, que fueron llevados al Museo del Mar de Galicia , en Vigo, pero se localizaron y documentaron «muchos más» también en peligro , al albur de las condiciones climáticas o la acción de incontrolados. « Las autoridades autonómicas no consintieron en la extracción y conservación de esta importantísima cultura material salvo muy al principio de las intervenciones sobre este pecio», escribió San Claudio en su tesis sobre 'El Atlántico norte español, un espacio estratégico para un Imperio' de 2018, que incluye varias cartas enviadas a la Xunta . En una de ellas, remitida en 2013, se informó del descubrimiento de un segundo cañón de bronce que se añadía a otro localizado anteriormente. «Ambas piezas, de tipo pedrero, están completamente exentas y son visibles incluso desde la superficie marina», reseñaba la misiva que instaba « proceder a la extracción de todos aquellos elementos más sensibles y a la protección del resto (...) a la mayor brevedad posible». «Ante la falta de contestación por parte de la Administración autonómica gallega y cada vez más alarmados», los arqueólogos remitieron una segunda carta en noviembre de 2013, pero el dispositivo no estuvo preparado hasta diciembre y las borrascas de esas fechas alteraron las condiciones para realizar la tarea. En la memoria final de los trabajos de ese año, los arqueólogos hicieron constar que las piezas documentadas y las que podían permanecer ocultas, «elementos materiales del equipamiento de un ejército del siglo XVI », merecían «mejor destino que ser destrozados por la acción mecánica del mar, o, en el mejor de los casos, ser expoliados por desaprensivos». Tres años después, San Claudio señalaba en su tesis que desconocía la situación actual del yacimiento, porque no se había regresado al mismo desde enero de 2014, pero se mostraba «muy pesimista en cuanto a su conservación». « Debería plantearse una campaña científica de recuperación arqueológica », sostiene. El riesgo de pérdida de materiales y de expolio persiste y los elementos de este excepcional barco del siglo XVI lo merecen.