Nuestra experiencia tras casi 3 años con la freidora de aire (airfryer)

Un seguidor nos preguntó hace unos días que si habíamos tenido problemas con nuestra freidora de aire Cecotec. Él sí que los tuvo, y bueno, tras explicarle nuestra experiencia con la máquina, que la verdad es que no es mala, aunque os tenemos que contar algunas cosas que echamos en falta, pensamos que no era mal momento para comentaros si nuestra postura con respeto a la compra a día de hoy de una airfryer ha cambiado, teniendo en cuenta, que llevamos ya casi 3 años usando estos pequeños electrodomésticos. Por tanto, creemos que, si estáis pensando en adquirir una freidora de aire en estas semanas, esto que os vamos a contar os va a interesar.  Foto generada por IA Pues os adelantamos nuestras principales conclusiones, seguimos muy contentos con ella, la seguimos usando mucho y la seguimos viendo súper práctica para el día a día, siempre y cuando, cumpláis estas dos premisas. Primero, que seáis familias pequeñas y tengáis espacio en la encimera, o segundo, seáis los que seáis, no tengáis horno (puede ser para una segunda residencia). Si en cambio tenéis horno y sois familias grandes, de 4 personas en adelante, si tenéis horno sólo usaréis este aparato para ciertas preparaciones accesorias, o bien, para que algún chaval de vuestra casa cocine, ya que es ideal para preparar cosas sencillas con relativo poco peligro. Pero es que además de su facilidad de uso, destacamos algunas otras cosas. Su portabilidad, estupenda, te la puedes llevar donde quieras y cuando quieras, a nosotros este detalle nos encanta porque en verano la sacamos fuera para no calentar la cocina (porque desprenden calor). O bien, te la puedes llevar a otra casa o bien, llevártela de vacaciones. También su fácil limpieza, sin duda, es una cubeta pequeña y se limpia rápido, y además, en algunos modelos se pueden meter todos los accesorios en el lavavajillas. Supongo que esto último dependerá del material. Y no digamos el ahorro de recursos, ya os hemos contado que se reduce el consumo de aceite, se paga menos luz y se gana en tiempo. Hornear ciertas cosas en un espacio más reducido es mucho más eficiente, es decir, más económico y rápido ya que no ponemos en marcha todo un horno para preparar, por ejemplo, 2 pimientos rojos asados, o rustir unas verduras para una crema o unos huesos para un caldo. Pero no todo son alegrías, y en su compra hay que mirar si necesitamos realmente varias cosas. Nosotros os tenemos que reconocer que hemos dejado de experimentar con la airfryer ya que hemos visto algunas limitaciones en nuestro modelo. Y desde luego, ya no experimentamos con el aparato como al principio, intentando emular todo tipo de platos para ver si salían igual que una freidora de aceite. Hemos decidido centrarnos en poner en práctica las preparaciones que sabemos que salen bien, y estamos encantados con ellas. Nos referimos al pollo, chuletas de cordero, filetes de cerdo, empanados, pescados con piel, gratinados muy variados, verduras, patatas fritas y preparar algunos procesados, que es cierto que los consumimos esporádicamente, pero que salen muy bien.  Y sí, frente a la eterna pregunta de si las cosas saben exactamente igual que si las hiciéramos fritas en aceite la respuesta es NO. Pero vamos, os lo hemos dicho muchas veces, saben igual que cuando las preparáis en el horno, y si nos apuráis, a cuando las hacéis en una plancha, pero no tienen los matices de una fritura. Y ya os decimos que es muy fácil acostumbrarse a estos sabores y texturas porque en casi todos los casos el resultado está buenísimo y son más saludables.Pero ojo, es verdad que la máquina podría rendir en muchas más situaciones, y con la nuestra nos pasa. La industria cada vez hace nuevos modelos cubriendo las carencias que han tenido las airfryers desde su inicio. Estamos poco a poco pasando de tener un aparato con sólo una resistencia regulable en temperatura y una circulación de aire constante, a tener un aparato con funciones propias de un horno tradicional, con temperaturas más altas de 200º, doble resistencia (o también resistencia lateral), posibilidad de ahumar o tener un vidrio para ver lo que se cocina. Os imaginaréis que la bollería la hemos aparcado por completo pese haber hecho cosas con ella más o menos decentes. En verdad no tenemos todo el control que desearíamos y hemos tenido resultados dispares.Otro problema añadido es que las capas de recubrimiento antiadherente de las rejillas se desgastan con facilidad y los recambios tienen un precio que no invita a la renovación, al menos en Cecotec. Aquí a Cecotec se le ha visto el plumero, cuando salió al mercado la máquina el recambio de rejilla costaba 12€ y ahora 20€, y claro, al ser 2 rejillas, nos plantamos en los 40€. Esto hace replantearte sin duda comprar una freidora nueva. Lo bueno, es que en otras marcas se están comercializando rejillas con materiales más resistentes y seguros (tipo parrilla), y esto seguro que acabará copando el mercado.Por último, nos encantaría hornear por encima de los 200 grado

Apr 3, 2025 - 08:42
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Nuestra experiencia tras casi 3 años con la freidora de aire (airfryer)

Un seguidor nos preguntó hace unos días que si habíamos tenido problemas con nuestra freidora de aire Cecotec. Él sí que los tuvo, y bueno, tras explicarle nuestra experiencia con la máquina, que la verdad es que no es mala, aunque os tenemos que contar algunas cosas que echamos en falta, pensamos que no era mal momento para comentaros si nuestra postura con respeto a la compra a día de hoy de una airfryer ha cambiado, teniendo en cuenta, que llevamos ya casi 3 años usando estos pequeños electrodomésticos. Por tanto, creemos que, si estáis pensando en adquirir una freidora de aire en estas semanas, esto que os vamos a contar os va a interesar. 

Foto generada por IA

Pues os adelantamos nuestras principales conclusiones, seguimos muy contentos con ella, la seguimos usando mucho y la seguimos viendo súper práctica para el día a día, siempre y cuando, cumpláis estas dos premisas. Primero, que seáis familias pequeñas y tengáis espacio en la encimera, o segundo, seáis los que seáis, no tengáis horno (puede ser para una segunda residencia). Si en cambio tenéis horno y sois familias grandes, de 4 personas en adelante, si tenéis horno sólo usaréis este aparato para ciertas preparaciones accesorias, o bien, para que algún chaval de vuestra casa cocine, ya que es ideal para preparar cosas sencillas con relativo poco peligro. 

Pero es que además de su facilidad de uso, destacamos algunas otras cosas. Su portabilidad, estupenda, te la puedes llevar donde quieras y cuando quieras, a nosotros este detalle nos encanta porque en verano la sacamos fuera para no calentar la cocina (porque desprenden calor). O bien, te la puedes llevar a otra casa o bien, llevártela de vacaciones. También su fácil limpieza, sin duda, es una cubeta pequeña y se limpia rápido, y además, en algunos modelos se pueden meter todos los accesorios en el lavavajillas. Supongo que esto último dependerá del material. Y no digamos el ahorro de recursos, ya os hemos contado que se reduce el consumo de aceite, se paga menos luz y se gana en tiempo. Hornear ciertas cosas en un espacio más reducido es mucho más eficiente, es decir, más económico y rápido ya que no ponemos en marcha todo un horno para preparar, por ejemplo, 2 pimientos rojos asados, o rustir unas verduras para una crema o unos huesos para un caldo. 

Pero no todo son alegrías, y en su compra hay que mirar si necesitamos realmente varias cosas. Nosotros os tenemos que reconocer que hemos dejado de experimentar con la airfryer ya que hemos visto algunas limitaciones en nuestro modelo. Y desde luego, ya no experimentamos con el aparato como al principio, intentando emular todo tipo de platos para ver si salían igual que una freidora de aceite. Hemos decidido centrarnos en poner en práctica las preparaciones que sabemos que salen bien, y estamos encantados con ellas. Nos referimos al pollo, chuletas de cordero, filetes de cerdo, empanados, pescados con piel, gratinados muy variados, verduras, patatas fritas y preparar algunos procesados, que es cierto que los consumimos esporádicamente, pero que salen muy bien.  Y sí, frente a la eterna pregunta de si las cosas saben exactamente igual que si las hiciéramos fritas en aceite la respuesta es NO. Pero vamos, os lo hemos dicho muchas veces, saben igual que cuando las preparáis en el horno, y si nos apuráis, a cuando las hacéis en una plancha, pero no tienen los matices de una fritura. Y ya os decimos que es muy fácil acostumbrarse a estos sabores y texturas porque en casi todos los casos el resultado está buenísimo y son más saludables.

Pero ojo, es verdad que la máquina podría rendir en muchas más situaciones, y con la nuestra nos pasa. La industria cada vez hace nuevos modelos cubriendo las carencias que han tenido las airfryers desde su inicio. Estamos poco a poco pasando de tener un aparato con sólo una resistencia regulable en temperatura y una circulación de aire constante, a tener un aparato con funciones propias de un horno tradicional, con temperaturas más altas de 200º, doble resistencia (o también resistencia lateral), posibilidad de ahumar o tener un vidrio para ver lo que se cocina. Os imaginaréis que la bollería la hemos aparcado por completo pese haber hecho cosas con ella más o menos decentes. En verdad no tenemos todo el control que desearíamos y hemos tenido resultados dispares.

Otro problema añadido es que las capas de recubrimiento antiadherente de las rejillas se desgastan con facilidad y los recambios tienen un precio que no invita a la renovación, al menos en Cecotec. Aquí a Cecotec se le ha visto el plumero, cuando salió al mercado la máquina el recambio de rejilla costaba 12€ y ahora 20€, y claro, al ser 2 rejillas, nos plantamos en los 40€. Esto hace replantearte sin duda comprar una freidora nueva. Lo bueno, es que en otras marcas se están comercializando rejillas con materiales más resistentes y seguros (tipo parrilla), y esto seguro que acabará copando el mercado.

Por último, nos encantaría hornear por encima de los 200 grados de temperatura, y hay modelos que lo permiten. Y lo necesitamos por varias razones, primeramente, para dorar más rápido sin que el interior se cocine demasiado. Hemos visto con estos años que estamos supeditados a trabajar con piezas gruesas de carne o pescado para que se conserve cierta jugosidad en el interior, y estaría bien poder tener más potencia para trabajar con cortes más finos. También, lo vemos ideal para panadería o masas fermentadas, algo que ni hemos intentado preparar con nuestra actual máquina.

En definitiva, seguimos creyendo que la idea de adquirir una airfryer es buena, pero como la oferta existente en el mercado es mayor que la de hace 2 años, se pueden tener cosas muy completas por menos de 200€. 

Carlos Dube.