Lobezno en Krakoa: quinta parte
En esta quinta parte continuamos nuestro repaso de la etapa de Lobezno que cubre toda la etapa mutante de Krakoa.



Edición original:Wolverine vol.7 #26-30 (Marvel Comics, 2021)
Edición nacional/España: Lobezno vol.5 #133-137 (Panini Cómics, 2022)
Guion: Benjamin Percy.
Dibujo: Juan José Ryp.
Entintado: Juan José Ryp.
Color: Frank D’Armata.
Formato: Grapa. 24-32 páginas. 3,30 – 3,80€
EN LAS FAUCES DE LA BESTIA
«Sabía que este momento llegaría.»
Continuamos nuestro repaso de la etapa de Lobezno que cubre toda la etapa mutante de Krakoa, escrita por Benjamin Percy. Después de tener a Masacre como invitado en el arco anterior la serie intenta retomar un tono algo más serio y los personajes secundarios habituales que quedaron al margen en la última historia. En este caso encontramos que el equipo de X-Force, del que Lobezno es parte, tiene una importancia mayor en la trama. El último argumento giraba en torno a Masacre queriendo unirse al equipo, pero la aparición del grupo en sí no pasaba de un breve cameo mientras que aquí tienen una contribución mayor, en especial su líder, Bestia.
El objetivo de este arco argumental es desarrollar el conflicto entre Lobezno y Bestia. En la cabecera de X-Force fuimos testigos de cómo la responsabilidad de garantizar la seguridad de Krakoa hacia mella en Bestia, con su obsesión por la protección de la isla llevándole a tomar decisiones unilaterales en busca del bien mayor. La trama arranca con un desacuerdo entre Lobezno y Bestia, después de que Bestia mencione que la próxima misión de X-Force consiste en atacar Madripur sobre la única base de que en el futuro pueden suponer un peligro para Krakoa. Lobezno se niega a llevarla a cabo pero pronto descubre que darle la espalda a Bestia puede tener graves consecuencias.
Toda la trama encaja muy bien con el concepto base tanto de X-Force como de Lobezno, ambas escritas por Percy, de establecer paralelismos con la CIA. El guion es competente, aunque con algunos desarrollos que pecan de acelerados y que exigen que el lector rellene huecos. En otras ocasiones, el autor estadounidense ha explorado la relación de Logan con el mundo y la idea de Krakoa y en estos números tiene una oportunidad muy buena para continuar con esa idea pero se ve desaprovechada en favor de empezar a sembrar las semillas de lo que Percy tiene planeado como colofón final de la etapa. Este es un problema general de este arco, cumple mejor a la hora de plantear futuras historias que a la hora de contar una propia.
En el dibujo tenemos al español Juan José RyP a los lápices y al estadounidense Frank D’Armata como responsable del color. El arte de RyP se caracteriza por lo intricado de sus lápices, a menudo con abundantes líneas y detalles, y por un entintado que quizá se acerca más a nuestro concepto de sombreado. En la casi total ausencia de tintas sólidas la página está repleta de sombras suaves sobre las que más adelante el colorista imprime los tonos correspondientes. El resultado es un dibujo sin duda muy elaborado pero con un aspecto que se percibe extraño y poco limpio, en ocasiones como si el arte hubiera perdido nitidez.
En definitiva, un arco de lectura obligada aunque sea más por su situación desencadenando múltiples tramas futuras que por méritos propios. La historia utiliza elementos que han estado presentes en toda la etapa y los lleva a lo que es una consecuencia lógica y de acuerdo a lo que hemos venido leyendo, pero también reutiliza otros que resultan muy familiares para cualquier fan del personaje y el conjunto no termina de despegar. El arte tiene mucha personalidad y es poco convencional, pero el acabado es inconsistente y la calidad del resultado final varía de una página a otra.
Lo mejor
• Ver la evolución de los personajes.
Lo peor
• La trama en sí es poco memorable.