Exigen el despido fulminante de Raquel Bollo de ‘TardeAR’ tras lo sucedido en el programa: «Es mentira»

Raquel Bollo, una figura controvertida de la televisión. Raquel Bollo es un rostro conocido del universo televisivo español. Su trayectoria arrancó ligada a la prensa del corazón, pero fue su participación en realities como Supervivientes o GH VIP lo que consolidó su fama. A lo largo de los años, ha sido colaboradora en programas tan ... Leer más

Apr 3, 2025 - 12:17
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Exigen el despido fulminante de Raquel Bollo de ‘TardeAR’ tras lo sucedido en el programa: «Es mentira»

Raquel Bollo, una figura controvertida de la televisión.

Raquel Bollo es un rostro conocido del universo televisivo español. Su trayectoria arrancó ligada a la prensa del corazón, pero fue su participación en realities como Supervivientes o GH VIP lo que consolidó su fama. A lo largo de los años, ha sido colaboradora en programas tan populares como A tu lado o Sálvame, convirtiéndose en una habitual de las tardes de Telecinco.

Hace unas semanas, Bollo se reincorporaba al ecosistema televisivo con un nuevo rol: colaboradora de Tardear, el magacín vespertino que presentan Frank Blanco y Verónica Dulanto. Su llegada coincidía con una etapa renovada del espacio, con la intención de atraer a nuevas audiencias y revitalizar las sobremesas de la cadena.

Reacciones encendidas en redes y llamadas.

Pero el regreso de Raquel Bollo no ha sido recibido con entusiasmo por parte del público. De hecho, la respuesta ha sido tan negativa que el propio programa ha decidido abordar el tema abiertamente en directo. Tardear emitió esta semana una recopilación de mensajes y audios de espectadores profundamente molestos con su incorporación.

«A ver, nos importa tanto nuestra audiencia y nuestro público que nos hemos dado cuenta de que Raquel Bollo tiene cierto hate y de que cada vez que viene empiezan los mensajes y las llamadas. Vamos a escucharlos porque hemos decidido que hay que poner solución», avisaba la presentadora Verónica Dulanto. Con esa frase, el programa dejaba claro que el malestar de la audiencia no iba a ser ignorado.

Los audios compartidos reflejaban sin tapujos el rechazo: “Es insoportable”, “madre mía, acabo de cambiar de canal, la vais a cagar metiendo a la Bollo”, o “no aguanto a la Bollo, cambio de canal, no la soporto”. Comentarios duros, repetitivos y visiblemente contundentes que ponen en jaque su continuidad en el espacio.

Las críticas no cesan.

Uno de los argumentos más repetidos por los espectadores es que la presencia de Bollo en el plató perjudica gravemente al programa. “Que se calle, hacerla callar porque vais a fracasar como programa”, se quejaba una oyente. Otra añadía: “Es una vergüenza que le deis voz a esta persona”.

Lejos de esquivar el asunto, Raquel Bollo optó por responder con serenidad y reflexión. Justificó que su seguridad en plató puede estar siendo malinterpretada. “Cuando traslado mi vivencia esa seguridad la pueden ver como si fuese una persona altiva y en el fondo soy una persona muy tímida”, explicaba con voz pausada.

Una trayectoria marcada por la resistencia.

Raquel también aprovechó la ocasión para reivindicar su recorrido personal y profesional. “Yo llevo 20 años en televisión, mis comienzos fueron duros, el medio fue no menos duro y el final ni te cuento”, recordó con cierta emoción. Habló de las depresiones que ha atravesado y de cómo la terapia psicológica le ha ayudado a seguir adelante.

“Voy a cumplir 50 años, nadie me ha regalado nada. Mayormente son mujeres, que es lo duro, durante mucho tiempo se han vertido cosas sobre mí. Es eso de una mentira contada mil veces se convierte en verdad… A veces no se convierte en verdad pero tú di que algo queda. Es injusto”, añadió, visiblemente afectada por la situación.

Intento de reconectar con el público.

Bollo insistía en que parte del rechazo se debe a su negativa a complacer ciertas exigencias del medio. “Ha habido corrientes negativas porque no me he prestado a lo que se me ha pedido… Nunca me han puesto una mordaza pero a lo mejor me ha pasado factura”, sentenciaba con contundencia.

Para intentar revertir esta percepción, Tardear ha decidido intervenir de forma proactiva. Verónica Dulanto anunciaba en directo que contarán con la ayuda de una experta en comunicación, Ángela Borja. El objetivo: ofrecerle a Bollo sesiones de coaching que le permitan conectar con la audiencia.

Con esta estrategia, el programa confía en reconducir la imagen de su colaboradora y evitar el rechazo que provoca su aparición en pantalla. Un reto delicado, que deja en el aire si el público está dispuesto a darle una segunda oportunidad.