Los olivareros no temen a Trump: si en EEUU quieren seguir tomando aceite de oliva tendrán que comprarlo “sí o sí” a España

La guerra arancelaria que acaba de anunciar a bombo y platillo el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, es un cambio de paradigma en el comercio mundial, pero nadie tiene claro a quién acabará perjudicando a medio plazo. En España, los aranceles del 20% anunciados por Trump para toda la Unión Europea afectan especialmente a los sectores del aceite de oliva y vino, que exportan masivamente a EEUU. Hablamos de más de 100.000 toneladas de aceite y casi 100 millones de litro al año, que suponen el 16 y 13 % total de las exportaciones, respectivamente. Solo estos dos sectores facturan a EEUU unos 1.000 millones de euros. El secretario general de la COAG, Miguel Padilla, ha calificado la guerra arancelaria como “un despropósito sin sentido que no va a beneficiar a nadie” y ha pedido “firmeza” a la Unión Europea. Ahora bien, aunque el sector alimentario ha recibido el anuncio como una mala noticia, hay voces relevantes que piden cautela. Si los aranceles se aplicaran solo a España nos enfrentaríamos a una crisis sin precedentes, pero al afectar también a la práctica totalidad de nuestros competidores, quizás los únicos que acaben pagando la diferencia de precio sean los propios estadounidenses. Solo entre Italia, España y Grecia se produce el 70% del aceite de oliva que consumen los estadounidenses, que tendrán que pagar un 20% más por él. Pero es que, además, en el menú arancelario de Trump figuran otros productores como Túnez, con aranceles aún mayores, del 28%, y Turquía, que sale mejor parada, con aranceles del 10%, pero no tiene ni de lejos tanta producción. El sector del vino puede que lo pasee peor, en la medida en que EEUU sí cuenta con una producción mayor y hay más competidores, pero en el caso del aceite de oliva no hay manera de que se mantenga el consumo actual sin contar con los productores mediterráneos. Y, en concreto, sin contar con España. Los estadounidenses necesitan nuestro aceite Como explica la sección jienense de la COAG en un comunicado, Estados Unidos es el tercer país consumidor de aceite a nivel mundial, con una demanda de alrededor de 360.000 toneladas, pero tiene una producción de aceite de oliva que apenas cubre el 3% de su consumo. El Estado de California produce el 99% de aceite de oliva de Estados Unidos, pero en la campaña 2022/2023 solo sacó al mercado alrededor de 6.800 toneladas de aceite. Es una cantidad comparable con la que puede producir al año una cooperativa de un municipio medio de la provincia de Jaén. Y la provincia de Jaén cuenta en total con 330 almazaras repartidas en 96 municipios. Este año, además, la campaña española ha sido excepcional. Y, sencillamente, no hay forma de abastecer al mundo sin contar con nuestro aceite. Como apunta la COAG, España se ha convertido en esta campaña en la bodega de aceite del mundo, con una producción que será igual a toda la producción de Italia, Grecia, Túnez, Turquía y Portugal unidas. En Directo al Paladar Cómo una cooperativa de Baeza (Jaén) ha logrado hacer el mejor aceite de oliva del mundo: “Estos aceites antes no existían” “Realmente, donde hay aceite para exportar es en España”, asegura Francisco Elvira, secretario de organización de COAG Jaén y olivarero. “El aceite de oliva que exporte Italia es español tal cual, porque no tienen ni para autoabastecerse. Casi la mitad del aceite del mundo va a ser español, somos los únicos capaces de abastecer. Si ellos quieren consumir aceite tienen que pasar sí o sí por el aceite español”. Los aranceles podrían empujar a los estadounidenses a consumir otros tipos de grasas, aceites de semillas, o como promulga el secretario de salud estadounidense, Robert Francis Kennedy Jr, sebo de vaca, pero es improbable que las familias habituadas a comprar aceite de oliva se pasen a un producto inferior. Como apunta Padilla, el consumidor de aceite de oliva en EEUU es capaz de asumir sin problemas una subida del 20 % en el precio, pues “tiene poder adquisitivo suficiente para absorber el impacto de los aranceles”. Para muestra un botón: según los estudios de mercado el consumidor medio de aceite de oliva en EUUU gana más de 80.000 dólares al año. No es alguien que vaya a dejar de comprar las tres botellas de aceite de oliva que consume al año porque sean un 20 % más caras. Los agricultores temen la especulación Ahora mismo, el gran temor de los agricultores de olivo no es tanto los aranceles, si no que se utilicen estos como argumento para bajar los precios en origen. “No vamos a tolerar que ningún eslabón de la cadena agroalimentaria especule con esta situación y utilice de manera injustificada los aranceles para presionar a la baja los precios pagados en el campo”, anuncia el secretario general de la Coag. En este sentido, Valero augura que les van a “putear” los mismos de siempre: “Los grandes envasadores, los cinco o seis que s

Apr 3, 2025 - 13:59
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Los olivareros no temen a Trump: si en EEUU quieren seguir tomando aceite de oliva tendrán que comprarlo “sí o sí” a España

Los olivareros no temen a Trump: si en EEUU quieren seguir tomando aceite de oliva tendrán que comprarlo “sí o sí” a España

La guerra arancelaria que acaba de anunciar a bombo y platillo el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, es un cambio de paradigma en el comercio mundial, pero nadie tiene claro a quién acabará perjudicando a medio plazo.

En España, los aranceles del 20% anunciados por Trump para toda la Unión Europea afectan especialmente a los sectores del aceite de oliva y vino, que exportan masivamente a EEUU.

Hablamos de más de 100.000 toneladas de aceite y casi 100 millones de litro al año, que suponen el 16 y 13 % total de las exportaciones, respectivamente. Solo estos dos sectores facturan a EEUU unos 1.000 millones de euros.

El secretario general de la COAG, Miguel Padilla, ha calificado la guerra arancelaria como “un despropósito sin sentido que no va a beneficiar a nadie” y ha pedido “firmeza” a la Unión Europea.

Ahora bien, aunque el sector alimentario ha recibido el anuncio como una mala noticia, hay voces relevantes que piden cautela. Si los aranceles se aplicaran solo a España nos enfrentaríamos a una crisis sin precedentes, pero al afectar también a la práctica totalidad de nuestros competidores, quizás los únicos que acaben pagando la diferencia de precio sean los propios estadounidenses.

Solo entre Italia, España y Grecia se produce el 70% del aceite de oliva que consumen los estadounidenses, que tendrán que pagar un 20% más por él. Pero es que, además, en el menú arancelario de Trump figuran otros productores como Túnez, con aranceles aún mayores, del 28%, y Turquía, que sale mejor parada, con aranceles del 10%, pero no tiene ni de lejos tanta producción.

El sector del vino puede que lo pasee peor, en la medida en que EEUU sí cuenta con una producción mayor y hay más competidores, pero en el caso del aceite de oliva no hay manera de que se mantenga el consumo actual sin contar con los productores mediterráneos. Y, en concreto, sin contar con España.

Los estadounidenses necesitan nuestro aceite

Como explica la sección jienense de la COAG en un comunicado, Estados Unidos es el tercer país consumidor de aceite a nivel mundial, con una demanda de alrededor de 360.000 toneladas, pero tiene una producción de aceite de oliva que apenas cubre el 3% de su consumo.

El Estado de California produce el 99% de aceite de oliva de Estados Unidos, pero en la campaña 2022/2023 solo sacó al mercado alrededor de 6.800 toneladas de aceite. Es una cantidad comparable con la que puede producir al año una cooperativa de un municipio medio de la provincia de Jaén. Y la provincia de Jaén cuenta en total con 330 almazaras repartidas en 96 municipios.

Este año, además, la campaña española ha sido excepcional. Y, sencillamente, no hay forma de abastecer al mundo sin contar con nuestro aceite. Como apunta la COAG, España se ha convertido en esta campaña en la bodega de aceite del mundo, con una producción que será igual a toda la producción de Italia, Grecia, Túnez, Turquía y Portugal unidas.

“Realmente, donde hay aceite para exportar es en España”, asegura Francisco Elvira, secretario de organización de COAG Jaén y olivarero. “El aceite de oliva que exporte Italia es español tal cual, porque no tienen ni para autoabastecerse. Casi la mitad del aceite del mundo va a ser español, somos los únicos capaces de abastecer. Si ellos quieren consumir aceite tienen que pasar sí o sí por el aceite español”.

Los aranceles podrían empujar a los estadounidenses a consumir otros tipos de grasas, aceites de semillas, o como promulga el secretario de salud estadounidense, Robert Francis Kennedy Jr, sebo de vaca, pero es improbable que las familias habituadas a comprar aceite de oliva se pasen a un producto inferior.

Como apunta Padilla, el consumidor de aceite de oliva en EEUU es capaz de asumir sin problemas una subida del 20 % en el precio, pues “tiene poder adquisitivo suficiente para absorber el impacto de los aranceles”. Para muestra un botón: según los estudios de mercado el consumidor medio de aceite de oliva en EUUU gana más de 80.000 dólares al año. No es alguien que vaya a dejar de comprar las tres botellas de aceite de oliva que consume al año porque sean un 20 % más caras.

Olibaeza

Los agricultores temen la especulación

Ahora mismo, el gran temor de los agricultores de olivo no es tanto los aranceles, si no que se utilicen estos como argumento para bajar los precios en origen.

“No vamos a tolerar que ningún eslabón de la cadena agroalimentaria especule con esta situación y utilice de manera injustificada los aranceles para presionar a la baja los precios pagados en el campo”, anuncia el secretario general de la Coag.

En este sentido, Valero augura que les van a “putear” los mismos de siempre: “Los grandes envasadores, los cinco o seis que se encargan de comercializar todo el aceite y para los que cualquier excusa es buena. La idea es comprar barato y forrarte con esos dos tercios que exportas al extranjero, aunque arruines al mercado nacional”.

Habrá que ver, también, la letra pequeña de estos aranceles, que de momento se han anunciado solo mostrando un cartel que recuerda a la carta de un restaurante. Durante el anterior Gobierno de Trump se impusieron también aranceles al aceite de oliva, pero solo al que venía envasado desde España.

“Nosotros estamos ensayados en el sentido de que casi todos los envasadores tienen ya envasadoras en EEUU para eludir precisamente ese arancel, ya que anteriormente, llevándolo a granel no lo tenía”, explica Luis Carlos Valero, responsable del grupo de aceite de oliva de Asaja. “Por tanto, hay que esperar un poco a ver el desarrollo general de ese planteamiento del 20% si es general o no”.

Imágenes | Gtres

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La noticia Los olivareros no temen a Trump: si en EEUU quieren seguir tomando aceite de oliva tendrán que comprarlo “sí o sí” a España fue publicada originalmente en Directo al Paladar por Miguel Ayuso Rejas .