Un Derain del Thyssen recupera la luz y el color originales gracias a una campaña de micromecenazgo

Este jueves amaneció Madrid con un tiempo típicamente londinense (gris, lluvioso), mientras lucía un sol radiante en una vista de Londres pintada por André Derain , que cuelga en el Museo Thyssen . El mundo, al revés. 'El puente de Waterloo' (1906) , una de las joyas de pintura moderna de la pinacoteca, ha sido restaurada y cuelga espléndida en un caballete, junto a un vídeo sobre el proceso de la restauración de la obra, en un montaje especial en la sala 33, hasta el 23 de junio. Los trabajos, que se prolongaron durante quince meses, se llevaron a cabo gracias a una campaña de micromecenazgo organizada con el apoyo de Mastercard, empresa que colabora con el museo en la apertura gratuita de la colección permanente todos los lunes. La campaña de 'crowdfunding' se abrió de septiembre de 2023 a enero de 2024. Participaron más de 200 particulares y empresas, incluidos los Amigos del Thyssen y Mastercard. A lo largo de cuatro meses, se recaudaron más de 23.000 euros , dedicados a su restauración y estudio técnico. Antes de comenzar la restauración se llevó a cabo un exhaustivo estudio del lienzo (radiografías, reflectografía infrarroja, análisis de los materiales...), que ha desvelado curiosidades como que el pintor francés empleaba pinceladas de colores puros con mucho volumen, empastes gruesos (el cielo y el sol tienen mayor grosor), pero dejaba zonas del lienzo de lino (de Winsor & Newton, según reza en un sello en el reverso) sin apenas pintura, con la capa de preparación a la vista , lo que aumenta la luminosidad de la obra. En la zona central del cuadro (la silueta del puente y la ciudad) la pintura es más fina. Todo ello ha complicado los trabajos. Ha habido que ser especialmente minuciosos, pues era muy delicado. Susana Pérez , responsable de la restauración de la obra y nueva jefa del taller de restauración del Museo Thyssen, desveló los pormenores de los trabajos. Explica que los estudios técnicos «nos han ayudado a entender la personalidad de Derain. Hizo muchos trabajos preparatorios , algunos de los cuales incluyen textos. Creemos que hizo mucho trabajo previo al aire libre, que después desarrolla en su taller». Hay dudas de si comenzó a pintar la obra en Londres o se llevó el lienzo a Francia. El cuadro, dice, estaba «bastante sucio», debido al polvo y la contaminación acumulados en la superficie de la pintura y a los barnices envejecidos que amarillean y desvirtúan la lectura del cuadro. Un trabajo complejo debido a los diferentes volúmenes y densidades. Como comenta Susana Pérez, cada pigmento reacciona de manera distinta a los disolventes y la capa de preparación es muy sensible al estar expuesta. El lienzo que empleó Derain tiene los bordes cortados de forma irregular y una capa blanca de preparación comercial. Pudo comprar la tela preparada, cortarla a mano y clavarla en el bastidor. El lienzo está sujeto a un bastidor móvil con un travesaño vertical para reforzar su estructura. Destaca la riqueza de colores empleada en este lienzo: verde esmeralda, azul ultramar... Derain pertenecía al grupo de los fauvistas (pintores fieros que usaban colores intensos). Se valía de los contrastes de color para conseguir volumen y profundidad. En su paleta, fríos verdes y azules junto a vibrantes rojos, amarillos y anaranjados . El soporte presentaba daños estructurales, especialmente en el perímetro de la obra, comenta la restauradora, que estaba en mal estado, con bordes desgarrados : «Ha habido que suturar los desgarros y reforzar y devolver la tensión al lienzo para que no se desprendiera la pintura». El reto de la restauración, recuperar la luz y el color originales . Los estudios y análisis del cuadro detectaron que Derain apenas hizo cambios en la composición. La pintura final es casi similar en forma y color a un dibujo preparatorio. Comentaba Derain en una carta a un colega que hacía un calor terrible y el sol caía a plomo en Londres. ¿Por qué estaba en la capital británica? Según Guillermo Solana , director artístico del Museo Thyssen, el pintor expuso en el Salón de Otoño de París en 1905 y el marchante Ambroise Vollard compró toda su obra. Además, le encargó viajar a Londres para pintar vistas de la ciudad, al igual que hizo Monet por encargo de Paul Durand-Ruel . El cuadro muestra una panorámica del antiguo puente de Waterloo visto desde Victoria Embankment, con Whitehall Court al fondo a la derecha y las chimeneas industriales del Baltic Wharf en la orilla sur del río, en la parte izquierda. Es el Londres más célebre y visitado por los turistas , con atracciones como Westminster, el Big Ben... «La orilla norte concentraba los edificios más distinguidos, mientras que la sur era la zona industrial, deprimida y caótica. En el cuadro de Derain, los edificios de ambas orillas se confunden en un mismo 'skyline' », advierte Solana. Entre 1906 y 1907, Derain pintó treinta vistas de Londres , con distintas técnicas. Usa el puntillismo, pero con características propias: las teselas son más grandes y dinám

Apr 3, 2025 - 17:28
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Un Derain del Thyssen recupera la luz y el color originales gracias a una campaña de micromecenazgo
Este jueves amaneció Madrid con un tiempo típicamente londinense (gris, lluvioso), mientras lucía un sol radiante en una vista de Londres pintada por André Derain , que cuelga en el Museo Thyssen . El mundo, al revés. 'El puente de Waterloo' (1906) , una de las joyas de pintura moderna de la pinacoteca, ha sido restaurada y cuelga espléndida en un caballete, junto a un vídeo sobre el proceso de la restauración de la obra, en un montaje especial en la sala 33, hasta el 23 de junio. Los trabajos, que se prolongaron durante quince meses, se llevaron a cabo gracias a una campaña de micromecenazgo organizada con el apoyo de Mastercard, empresa que colabora con el museo en la apertura gratuita de la colección permanente todos los lunes. La campaña de 'crowdfunding' se abrió de septiembre de 2023 a enero de 2024. Participaron más de 200 particulares y empresas, incluidos los Amigos del Thyssen y Mastercard. A lo largo de cuatro meses, se recaudaron más de 23.000 euros , dedicados a su restauración y estudio técnico. Antes de comenzar la restauración se llevó a cabo un exhaustivo estudio del lienzo (radiografías, reflectografía infrarroja, análisis de los materiales...), que ha desvelado curiosidades como que el pintor francés empleaba pinceladas de colores puros con mucho volumen, empastes gruesos (el cielo y el sol tienen mayor grosor), pero dejaba zonas del lienzo de lino (de Winsor & Newton, según reza en un sello en el reverso) sin apenas pintura, con la capa de preparación a la vista , lo que aumenta la luminosidad de la obra. En la zona central del cuadro (la silueta del puente y la ciudad) la pintura es más fina. Todo ello ha complicado los trabajos. Ha habido que ser especialmente minuciosos, pues era muy delicado. Susana Pérez , responsable de la restauración de la obra y nueva jefa del taller de restauración del Museo Thyssen, desveló los pormenores de los trabajos. Explica que los estudios técnicos «nos han ayudado a entender la personalidad de Derain. Hizo muchos trabajos preparatorios , algunos de los cuales incluyen textos. Creemos que hizo mucho trabajo previo al aire libre, que después desarrolla en su taller». Hay dudas de si comenzó a pintar la obra en Londres o se llevó el lienzo a Francia. El cuadro, dice, estaba «bastante sucio», debido al polvo y la contaminación acumulados en la superficie de la pintura y a los barnices envejecidos que amarillean y desvirtúan la lectura del cuadro. Un trabajo complejo debido a los diferentes volúmenes y densidades. Como comenta Susana Pérez, cada pigmento reacciona de manera distinta a los disolventes y la capa de preparación es muy sensible al estar expuesta. El lienzo que empleó Derain tiene los bordes cortados de forma irregular y una capa blanca de preparación comercial. Pudo comprar la tela preparada, cortarla a mano y clavarla en el bastidor. El lienzo está sujeto a un bastidor móvil con un travesaño vertical para reforzar su estructura. Destaca la riqueza de colores empleada en este lienzo: verde esmeralda, azul ultramar... Derain pertenecía al grupo de los fauvistas (pintores fieros que usaban colores intensos). Se valía de los contrastes de color para conseguir volumen y profundidad. En su paleta, fríos verdes y azules junto a vibrantes rojos, amarillos y anaranjados . El soporte presentaba daños estructurales, especialmente en el perímetro de la obra, comenta la restauradora, que estaba en mal estado, con bordes desgarrados : «Ha habido que suturar los desgarros y reforzar y devolver la tensión al lienzo para que no se desprendiera la pintura». El reto de la restauración, recuperar la luz y el color originales . Los estudios y análisis del cuadro detectaron que Derain apenas hizo cambios en la composición. La pintura final es casi similar en forma y color a un dibujo preparatorio. Comentaba Derain en una carta a un colega que hacía un calor terrible y el sol caía a plomo en Londres. ¿Por qué estaba en la capital británica? Según Guillermo Solana , director artístico del Museo Thyssen, el pintor expuso en el Salón de Otoño de París en 1905 y el marchante Ambroise Vollard compró toda su obra. Además, le encargó viajar a Londres para pintar vistas de la ciudad, al igual que hizo Monet por encargo de Paul Durand-Ruel . El cuadro muestra una panorámica del antiguo puente de Waterloo visto desde Victoria Embankment, con Whitehall Court al fondo a la derecha y las chimeneas industriales del Baltic Wharf en la orilla sur del río, en la parte izquierda. Es el Londres más célebre y visitado por los turistas , con atracciones como Westminster, el Big Ben... «La orilla norte concentraba los edificios más distinguidos, mientras que la sur era la zona industrial, deprimida y caótica. En el cuadro de Derain, los edificios de ambas orillas se confunden en un mismo 'skyline' », advierte Solana. Entre 1906 y 1907, Derain pintó treinta vistas de Londres , con distintas técnicas. Usa el puntillismo, pero con características propias: las teselas son más grandes y dinámicas, los contrastes de color son más intensos... «Hace un uso del color más expresionista». « Londres, bajo una explosión solar gozosa o amenazadora». Así describe Guillermo Solana el cuadro: «No vemos el sol, pero pinta una cascada de luz en llamas que lo enciende todo. Derain pone el color como sale de los tubos de pintura, sin manipular, en la tela desnuda. Es una tela manchada. Nada más que eso», concluye Solana. Por su parte, Evelio Acevedo , director gerente de la pinacoteca, destaca que una de las misiones del museo es el mantenimiento y la conservación del patrimonio . Subraya el respaldo social con este 'crowdfunding', aunque recuerda que no es el primero que se hace en el Thyssen. Ya se hizo uno de diciembre de 2018 a diciembre de 2019, con la restauración y el estudio técnico de 'La Plaza de San Marcos en Venecia', de Canaletto . Bajo el lema 'Protege lo que nos hace humanos', más de 600 donantes colaboraron con el museo en su primera campaña de micromecenazgo. El cuadro fue dividido en 1.000 fragmentos . Cada donante pudo seleccionar qué parte de la obra apadrinaba con su aportación.