Las redes estallan contra Karla Sofía Gascón tras sus palabras en El Hormiguero: «Qué feo lo que estás haciendo»
Karla Sofía Gascón no está dispuesta a pedir disculpas. Ni hoy ni en el futuro. Poco le importa si las redes sociales arden o si la controversia pone en riesgo su camino al Oscar. Su postura es firme. La actriz visitó el programa El Hormiguero para hablar sobre su carrera y, como era de esperarse, ... Leer más

Karla Sofía Gascón no está dispuesta a pedir disculpas. Ni hoy ni en el futuro. Poco le importa si las redes sociales arden o si la controversia pone en riesgo su camino al Oscar. Su postura es firme. La actriz visitó el programa El Hormiguero para hablar sobre su carrera y, como era de esperarse, terminó abordando la polémica generada por antiguos tuits suyos.
La entrevista comenzó con un tono ameno, pero pronto derivó en un tema espinoso: aquellos mensajes publicados justo antes de la ceremonia de los Oscar, que aún resonaban en el debate público. Gascón, lejos de suavizar la tensión, respondió con determinación: “Se juntó el hambre con las ganas de comer”. Según explicó, el escándalo fue consecuencia de una combinación de intereses opuestos, animadversión y un intento deliberado de perjudicarla.
“Íbamos muy bien, hicimos una peli maravillosa, hubo gente que quiso destrozar esta película y para destrozarla tenían que destrozarme a mí”, declaró sin rodeos. La actriz apuntó directamente a quienes, desde su perspectiva, se unieron para boicotearla: transfóbicos, sectores de ultraderecha, rivales en la industria y usuarios impulsados por la envidia. “Nos dieron por todos los sitios, encontraron el camino para intentar destrozarnos, no había tiempo de reacción”, añadió con semblante serio. En su opinión, se trató de un ataque coordinado que buscaba afectar su trabajo.
Durante su charla con Pablo Motos, confesó que esta situación le costó el Oscar, un premio para el que, según ella, era “la favorita”. Mientras tanto, las redes sociales reaccionaban en otra dirección. La entrevista desató una avalancha de comentarios que oscilaron entre la burla y el rechazo.
Uno de los mensajes más virales ironizaba: “Karla Sofía Gascón en menos de un mes ha dicho que es menos racista que Gandhi y menos de Vox que Echenique y se ha comparado con Jesucristo”. La frase, cargada de sarcasmo, no solo ridiculizaba su manera de defenderse, sino que también ponía en duda la coherencia de su discurso.
Otros comentarios destacaban la diferencia entre su actitud anterior con Pablo Motos y la que mostró en esta nueva aparición televisiva. “Casi prefería a la Karla Sofía Gascón borde… la de hoy me está resultando la entrevista muy falsa”, escribió un usuario, sugiriendo que su intervención tenía más de estrategia mediática que de sinceridad. Para muchos, su presencia en el programa fue un intento de limpiar su imagen más que una conversación genuina.
No faltaron las críticas a su falta de autocrítica. “Le dan oportunidades para que rectifique o aclare… pero al final es que no hay fondo… Cero autocrítica, qué pena”, señaló un usuario, resumiendo la percepción de que Gascón se posicionaba como víctima en lugar de asumir responsabilidad. Otro comentario fue aún más directo: “Qué feo lo que estás haciendo”.
Sin embargo, también hubo quienes defendieron su postura. Algunos destacaron la buena sintonía entre ella y Pablo Motos. “El dúo de Karla Sofía Gascón y Pablo Motos me parece de las mejores cosas que han pasado hoy. Este par de personajes se complementan a un nivel que no me esperaba”, expresó un seguidor. Otro comentario elogió su manera de abordar las acusaciones: “Me encanta cómo explica por qué no es racista”, reflejando que, pese a las críticas, su mensaje sí llegó a una parte del público.
A pesar de todo, Karla Sofía Gascón mantiene su posición. “Yo no tengo que defenderme de nada porque todas las cosas que se han dicho son absurdas, que me hayan tachado de racista o hasta de transfóbica, me parece una tontería”, sentenció.
Lo cierto es que, le pese a quien le pese, la actriz sigue dando que hablar donde quiera que va y, para bien o para mal, nunca deja indiferente a nadie.