La Suiza de Soria es el espectáculo natural perfecto de la primavera entre valles, lagunas y pueblos medievales
Aunque muchos todavía conservan la imagen de Castilla y León como una tierra dominada por los campos de cereal, extensos y áridos, lo cierto es que esa visión no abarca todas las maravillas que esconde esta comunidad. Más allá de las llanuras doradas por el sol y del aire seco del páramo, existen rincones donde el verde se adueña del paisaje y rompe cualquier prejuicio. Uno de esos lugares sorprendentes es la comarca de El Valle, en la provincia de Soria. Un territorio que, por su frondosidad, su frescura y su entorno ganadero, ha sido bautizado con cariño como la “Suiza soriana”. Y no es exagerado: quien se adentra en sus caminos comprende enseguida por qué. Esta comarca se extiende por una depresión entre la Sierra Cebollera y la Sierra Carcaña, moldeada por varios fundamentales para el paisaje y la vida local: el Tera, el Razón y el Razoncillo. Gracias a ellos, todo en esta zona florece. Bosques espesos, praderas amplias, manantiales que no se agotan. El resultado es un paisaje que se asemeja a postales alpinas, aunque aquí lo protagonizan robles, hayas y ganado pastando en libertad. Durante siglos, esta zona ha basado su economía en la ganadería bovina, aún muy presente, y en cultivos adaptados a este entorno fresco y fértil. El verde no solo es un color: es una forma de vida. Iglesia de Nuestra Señora de la Esperanza, en El Royo. ©Soria ni te la imaginas. Desde Madrid, llegar a este paraíso natural no requiere más que unas tres horas de viaje en coche. Basta con tomar la A-2 en dirección a Zaragoza y desviarse hacia Soria por la N-111. Desde la capital soriana, el acceso es mucho más directo. En apenas media hora, tomando la SO-100 y posteriormente la SO-615, uno entra de lleno en esta comarca que parece sacada de otro país. El Valle está formado por varios pueblos que, además de belleza natural, conservan un aire medieval muy especial. Términos como Rollamienta, Sotillo del Rincón, El Royo, Valdeavellano de Tera o Molinos de Razón no suenan tanto como otras localidades más turísticas, pero cada uno guarda su encanto particular. Calles empedradas, casonas de piedra, iglesias románicas y el rumor del agua por todas partes. Aquí el tiempo no corre, camina despacio. Quien llega hasta aquí buscando desconexión y paisajes, lo encuentra con creces. Pero además hay muchas cosas que ver y hacer. Para empezar, es un destino perfecto para el senderismo. La zona cuenta con rutas señalizadas de gran belleza que se adentran en bosques frondosos y acompañan el curso de los ríos. Una de las más conocidas es la que lleva hasta la Laguna de Cebollera, un espacio natural protegido de origen glaciar que cautiva en cualquier estación, aunque en primavera alcanza un esplendor difícil de igualar. Otra opción es caminar hasta el Hayedo del Razón, que en esta época del año ofrece un espectáculo verde que se cuela entre los troncos altos y rectos como columnas. Iglesia de Nuestra Señora de la Paz, en Valdeavellano de Tera. ©Soria, ni te la imaginas. También hay rutas más tranquilas que permiten paseos sin dificultad, ideales para quienes simplemente quieren disfrutar del entorno. Por ejemplo, el sendero entre Sotillo del Rincón y Molinos de Razón ofrece una experiencia serena y refrescante. Se puede ir con niños, con perro, o simplemente con ganas de respirar aire puro. A lo largo del camino, el sonido de los pájaros, el crujido de las hojas y el murmullo del agua componen una sinfonía natural difícil de olvidar. Para quienes disfrutan de la cultura rural, esta comarca también es una oportunidad en la que florecen algunos pequeños hoteles y algunas casas, reconvertidas en alojamientos rurales, donde se puede hacer noche y saborear la gastronomía local. Ermita Nuestra Señora del Castillo en El Royo. ©Soria ni te la imaginas. La ternera de la zona es famosa, así como los embutidos artesanales y la miel, encontrando varias paradas donde proveerse en Sotillo del Rincón, donde encontrarás varias carnicerías de toda la vida en la que venden chorizos, lomos y salchichones. Imágenes | Soria ni te la imaginas En DAP | El milagro de uno de los pueblos más bellos de Soria: rescatado del olvido gracias a su castillo reconvertido en posada En DAP | El pequeño pueblo medieval de Soria que parece anclado en el tiempo y conquistó a Orson Welles es ideal para una escapada - La noticia La Suiza de Soria es el espectáculo natural perfecto de la primavera entre valles, lagunas y pueblos medievales fue publicada originalmente en Directo al Paladar por Jaime de las Heras .

Aunque muchos todavía conservan la imagen de Castilla y León como una tierra dominada por los campos de cereal, extensos y áridos, lo cierto es que esa visión no abarca todas las maravillas que esconde esta comunidad. Más allá de las llanuras doradas por el sol y del aire seco del páramo, existen rincones donde el verde se adueña del paisaje y rompe cualquier prejuicio.
Uno de esos lugares sorprendentes es la comarca de El Valle, en la provincia de Soria. Un territorio que, por su frondosidad, su frescura y su entorno ganadero, ha sido bautizado con cariño como la “Suiza soriana”. Y no es exagerado: quien se adentra en sus caminos comprende enseguida por qué.
Esta comarca se extiende por una depresión entre la Sierra Cebollera y la Sierra Carcaña, moldeada por varios fundamentales para el paisaje y la vida local: el Tera, el Razón y el Razoncillo. Gracias a ellos, todo en esta zona florece. Bosques espesos, praderas amplias, manantiales que no se agotan.
El resultado es un paisaje que se asemeja a postales alpinas, aunque aquí lo protagonizan robles, hayas y ganado pastando en libertad. Durante siglos, esta zona ha basado su economía en la ganadería bovina, aún muy presente, y en cultivos adaptados a este entorno fresco y fértil. El verde no solo es un color: es una forma de vida.

Desde Madrid, llegar a este paraíso natural no requiere más que unas tres horas de viaje en coche. Basta con tomar la A-2 en dirección a Zaragoza y desviarse hacia Soria por la N-111. Desde la capital soriana, el acceso es mucho más directo. En apenas media hora, tomando la SO-100 y posteriormente la SO-615, uno entra de lleno en esta comarca que parece sacada de otro país.
El Valle está formado por varios pueblos que, además de belleza natural, conservan un aire medieval muy especial. Términos como Rollamienta, Sotillo del Rincón, El Royo, Valdeavellano de Tera o Molinos de Razón no suenan tanto como otras localidades más turísticas, pero cada uno guarda su encanto particular. Calles empedradas, casonas de piedra, iglesias románicas y el rumor del agua por todas partes. Aquí el tiempo no corre, camina despacio.
Quien llega hasta aquí buscando desconexión y paisajes, lo encuentra con creces. Pero además hay muchas cosas que ver y hacer. Para empezar, es un destino perfecto para el senderismo. La zona cuenta con rutas señalizadas de gran belleza que se adentran en bosques frondosos y acompañan el curso de los ríos.
Una de las más conocidas es la que lleva hasta la Laguna de Cebollera, un espacio natural protegido de origen glaciar que cautiva en cualquier estación, aunque en primavera alcanza un esplendor difícil de igualar. Otra opción es caminar hasta el Hayedo del Razón, que en esta época del año ofrece un espectáculo verde que se cuela entre los troncos altos y rectos como columnas.

También hay rutas más tranquilas que permiten paseos sin dificultad, ideales para quienes simplemente quieren disfrutar del entorno. Por ejemplo, el sendero entre Sotillo del Rincón y Molinos de Razón ofrece una experiencia serena y refrescante.
Se puede ir con niños, con perro, o simplemente con ganas de respirar aire puro. A lo largo del camino, el sonido de los pájaros, el crujido de las hojas y el murmullo del agua componen una sinfonía natural difícil de olvidar.
Para quienes disfrutan de la cultura rural, esta comarca también es una oportunidad en la que florecen algunos pequeños hoteles y algunas casas, reconvertidas en alojamientos rurales, donde se puede hacer noche y saborear la gastronomía local.

La ternera de la zona es famosa, así como los embutidos artesanales y la miel, encontrando varias paradas donde proveerse en Sotillo del Rincón, donde encontrarás varias carnicerías de toda la vida en la que venden chorizos, lomos y salchichones.
Imágenes | Soria ni te la imaginas
-
La noticia
La Suiza de Soria es el espectáculo natural perfecto de la primavera entre valles, lagunas y pueblos medievales
fue publicada originalmente en
Directo al Paladar
por
Jaime de las Heras
.