Hay que fijarse bien: Publican las fotos de Leonor y bikini y todos están comentando lo mismo
Leonor, en su faceta más natural: se filtran imágenes de la Princesa en bikini durante una jornada de descanso en Montevideo En pleno proceso de formación militar, la princesa Leonor ha protagonizado involuntariamente un nuevo episodio mediático tras la publicación de unas imágenes privadas. La revista Diez Minutos ha difundido este miércoles unas fotografías en ... Leer más

Leonor, en su faceta más natural: se filtran imágenes de la Princesa en bikini durante una jornada de descanso en Montevideo
En pleno proceso de formación militar, la princesa Leonor ha protagonizado involuntariamente un nuevo episodio mediático tras la publicación de unas imágenes privadas. La revista Diez Minutos ha difundido este miércoles unas fotografías en las que se ve a la heredera al trono español en bikini, disfrutando de un día de playa en Montevideo, Uruguay, junto a compañeros guardiamarinas.
Las imágenes, captadas por un paparazzi español, han salido a la luz después de tres semanas de negociaciones para su venta. “Las fotos de la princesa Leonor en bikini, tomadas durante un día de descanso durante la escala del Elcano en Montevideo, han salido a la luz”, confirma el medio. En las fotografías, la princesa aparece relajada, en un contexto de desconexión durante una escala oficial del buque escuela Juan Sebastián Elcano, en el que realiza parte de su instrucción como futura oficial de la Armada.
Un descanso tras semanas en alta mar
La vida a bordo del Elcano es exigente, incluso para la hija del Rey. Leonor lleva semanas compartiendo rutina con sus compañeros guardiamarinas, con jornadas intensas de formación, clases y guardias. La escala en Montevideo fue una de las pocas oportunidades en las que los futuros oficiales pudieron disfrutar de tiempo libre fuera del buque.
El miércoles 5 de marzo, el barco atracó en la capital uruguaya. Ese mismo día, los guardiamarinas asistieron a una visita cultural por el centro de la ciudad, organizada por la Embajada de España, y participaron en un acto solemne con una ofrenda floral en el monumento a José Gervasio Artigas. Al día siguiente, jueves 6, aquellos que no tenían guardia —entre ellos Leonor— aprovecharon para relajarse en la playa.
La escapada a la playa: un momento de respiro
Leonor formó parte de un grupo de unos treinta guardiamarinas que decidieron disfrutar del buen tiempo en un balneario próximo a Montevideo. Siguiendo la tradición de otras escalas, como la realizada anteriormente en Salvador de Bahía (Brasil), el grupo reservó habitaciones en un hotel situado en primera línea de mar. Allí se instalaron en la piscina y bajaron en varias ocasiones a bañarse en la playa.
Fue precisamente en ese entorno relajado donde el fotógrafo logró capturar las imágenes que hoy ocupan portadas. “En algunas fotos, la Princesa aparece con otro guardiamarina charlando dentro del agua y en otra secuencia se la ve entrando en el hotel caminando con otro compañero”, describe el reportaje. Las instantáneas muestran una imagen inédita de la princesa, alejada de los actos oficiales, en un contexto cotidiano y natural.
Más allá de la controversia por la publicación, el comentario unánime en redes y medios es uno: Leonor está guapísima. Muchos usuarios destacan su frescura, su elegancia natural y lo mucho que ha madurado en los últimos meses. “Cada vez más segura, más adulta y más impresionante”, comentan decenas de internautas que han hecho viral la portada del semanario.
Un seguimiento constante y creciente interés mediático
El fotógrafo que obtuvo las imágenes no es ajeno a los movimientos de la heredera. Según se ha sabido, es un paparazzi español que ha seguido a Leonor desde su ingreso en la Academia General Militar de Zaragoza. Lo intentó en Brasil sin éxito, pero en Uruguay sí logró captar el momento. El 6 de marzo fotografió al grupo entrando en el hotel y posteriormente bañándose en el mar.
El episodio coincide con otra polémica reciente que involucra a la princesa: la Casa Real denunció la difusión no autorizada de imágenes captadas por cámaras de seguridad en un centro comercial de Punta Arenas (Chile), donde también se encontraba Leonor durante otra escala del Elcano. Una situación que pone sobre la mesa el creciente escrutinio público al que está sometida, incluso durante sus momentos más personales.
Rutina militar en alta mar
Tras la breve pausa en Uruguay, Leonor continúa su travesía a bordo del Elcano. “En estos momentos, la Princesa Leonor, junto a sus compañeros guardiamarinas, se encuentra remontando el Pacífico en dirección a Valparaíso (Chile) donde arribarán este viernes”, informa el artículo.
El crucero de instrucción dura seis meses (cinco en el caso de Leonor) y recorre diferentes puertos de América Latina y Estados Unidos antes de volver a España. Durante la travesía, los futuros oficiales participan en actividades académicas, sociales y diplomáticas, representando a la Armada y al Estado español en cada escala.
En alta mar, el día comienza a las 7:00 con la diana, seguido de clases por la mañana y la tarde. Entre las asignaturas se incluyen Navegación, Meteorología, Ciberseguridad, Logística, Inglés, Liderazgo y Educación Física. Además, realizan maniobras y prácticas relacionadas con la vida a bordo.
Una formación exigente, una exposición creciente
La presencia de Leonor en el Elcano es un símbolo de compromiso y responsabilidad institucional. Sin embargo, también la expone a un interés mediático que a menudo roza lo invasivo. La publicación de las fotos en bikini ha reavivado el debate sobre los límites de la privacidad para los miembros de la realeza, especialmente cuando se trata de una figura en formación y aún joven.
A lo largo de los próximos meses, Leonor continuará su ruta por el Pacífico, con escalas previstas en El Callao (Perú), Panamá, Colombia, República Dominicana y, finalmente, Nueva York. Será en esta última ciudad donde desembarcará del Elcano para proseguir su formación a bordo de otro buque de la Armada.
Una mirada humana a una figura institucional
Lejos de los salones oficiales y los discursos públicos, las imágenes reveladas esta semana ofrecen una mirada distinta a la Princesa de Asturias. Una joven de 18 años que, entre clase y clase de meteorología, aprovecha un día de sol como cualquier otra cadete, conversando con sus compañeros y sumergiéndose en el mar.
La publicación, aunque cuestionada por algunos sectores, muestra que la heredera, en medio de su preparación como futura jefa de Estado, también vive momentos de normalidad, de los que hasta ahora rara vez teníamos constancia visual.
Una figura institucional, sí. Pero también una joven en formación, que, como tantos otros, hace pausas para respirar. Y que, como muchos han coincidido en señalar estos días, está guapísima.