Última hora: Grave accidente de Makoke en ‘Supervivientes 2025’ obliga a detener la grabación
Las tensiones crecen cuando la meta se vislumbra. A medida que los días avanzan en ‘Supervivientes’, el desgaste físico y emocional comienza a aflorar. Los concursantes ya se conocen, ya han chocado, y también han descubierto alianzas que pueden hacer peligrar sus opciones de llegar a la final. Es justo en este tramo del reality ... Leer más

Las tensiones crecen cuando la meta se vislumbra.
A medida que los días avanzan en ‘Supervivientes’, el desgaste físico y emocional comienza a aflorar. Los concursantes ya se conocen, ya han chocado, y también han descubierto alianzas que pueden hacer peligrar sus opciones de llegar a la final. Es justo en este tramo del reality donde se viven los momentos más tensos: se mezclan la estrategia, el hambre y, sobre todo, la presión de saber que la audiencia ya ha tomado partido. Las emociones están a flor de piel y cualquier pequeño roce puede convertirse en una batalla campal.
En este punto de la aventura, cualquier movimiento cuenta. Saber quién es querido fuera o quién resulta antipático puede cambiar la dinámica de las nominaciones, los apoyos e incluso el resultado de las pruebas. No es raro que surjan traiciones, confesiones o alianzas inesperadas. Todo eso mientras el cansancio hace mella y la convivencia se vuelve cada vez más complicada. Por eso, cuando algo inesperado sucede, el efecto dominó es inmediato.
Una noche marcada por el esfuerzo físico extremo.
En la entrega presentada por Carlos Sobera, los concursantes se dejaron la piel —literalmente— en una prueba física de recompensa. El premio: comida. Pocas cosas generan tanta motivación en los Cayos Cochinos como poder llenar el estómago tras semanas de privaciones. El hambre, en esta fase del concurso, ya no es solo una incomodidad, es casi una tortura diaria que condiciona el estado anímico de todos.
La mecánica era clara: una carrera de obstáculos protagonizada por una desafiante escalera. Las condiciones eran duras, el ritmo frenético y la presión por ganar altísima. Todos sabían que el que se quedara atrás no solo perdía la oportunidad de comer, sino que además se exponía al juicio de sus compañeros. El juego físico se convierte en una cuestión de orgullo. Y ahí fue donde todo se torció para una de ellas.
Makoke, evacuada tras una caída en plena prueba.
Makoke fue la protagonista involuntaria de ese giro de guion que nadie quería. Tras precipitarse desde la estructura a la arena, quedó inmóvil, retorciéndose del dolor. Sus gritos, captados por los micrófonos, pusieron en alerta tanto a sus compañeros como al equipo que siguió el protocolo con rapidez. El reto se interrumpió y toda la atención se centró en ella. Durante varios minutos, el silencio en la playa fue tan elocuente como los gritos iniciales.
Carlos Sobera fue el encargado de comunicar lo que hasta ahora se sabe. «Makoke ha tenido una caída un tanto aparatosa, está controlada en este momento, está en manos de los médicos. Lo que no sabemos en estos momentos es si Makoke va a poder continuar en el concurso, el diagnóstico, de momento, no es concluyente, por eso no tenemos más remedio que esperar”. La incertidumbre se instaló entonces entre todos los concursantes. El susto fue generalizado, pero también lo fue la preocupación por lo que podría venir.
Una decisión médica y otra del público.
El parte médico aún no es definitivo, y la concursante continúa en observación. “Hay que realizarle más pruebas y, después se tomará la decisión por parte del equipo médico”, anunció también Sobera. Las cámaras no enfocaron de nuevo la zona del accidente, lo que aumentó aún más la intriga. Desde plató, las caras de los familiares denotaban la misma preocupación que la audiencia frente a la pantalla. Nada está claro, y todo queda en manos de los especialistas.
La gala del jueves se antoja clave. Jorge Javier Vázquez será quien ofrezca la última hora sobre el estado de Makoke, justo en una noche en la que su permanencia pende de un hilo por partida doble. A la espera del dictamen médico, también podría ser eliminada por la audiencia, ya que está nominada junto a Koldo y Carmen Alcayde. Dos puertas de salida se abren ante ella, una involuntaria y otra democrática. La tensión será máxima durante ese directo.
Makoke, protagonista incluso antes del accidente.
Lo ocurrido con su caída no fue lo único que la puso en el centro de la atención. Poco antes, Makoke había sido desterrada de su equipo, lo que la obligaba a mudarse a Playa Furia. Un cambio que suponía comenzar de cero con otro grupo de compañeros y nuevas tensiones por gestionar. Las mudanzas en ‘Supervivientes’ son siempre un reinicio que puede fortalecer o debilitar a un concursante. En su caso, parecía abrir un nuevo capítulo complicado.
Además, durante esa misma gala, tuvo que enfrentar dos discusiones de alta intensidad. Laura Cuevas y Joshua fueron los adversarios en sendos conflictos que dejaron heridas abiertas. Volaron reproches duros, acusaciones directas y gestos que dejaron claro que la convivencia será muy difícil si Makoke regresa. Ella respondió con firmeza, aunque no con la misma agresividad. Si logra volver, esos desencuentros estarán esperando en la orilla.
Una concursante que no deja indiferente.
Sea cual sea el desenlace, lo cierto es que Makoke se ha convertido en uno de los nombres propios de esta edición. Su perfil mediático, su historia personal y sus roces con otros compañeros la han colocado en el foco desde el primer momento. Esta caída solo añade más dramatismo a un concurso que ya no necesita guionistas para generar giros inesperados. La audiencia está dividida entre los que la apoyan y los que desean verla fuera.
Mientras tanto, el resto de concursantes sigue adelante, con la mirada puesta en la final. Pero ahora, con un hueco en el grupo y la duda de si esa ausencia será temporal o definitiva. En ‘Supervivientes’, el espectáculo nunca se detiene… aunque a veces duela. Y en esta ocasión, ha dolido mucho, tanto dentro como fuera de la pantalla.