La famosa cadena de 'tetaurantes' Hooters está en bancarrota: para sobrevivir quiere volver a los orígenes, pero sin “noches de bikinis”
Icónica y, seguramente, poco adaptada a los nuevos tiempos. Así es la cadena de comida rápida Hooters, un clásico ochentero estadounidense que se hizo famoso por sus alitas de pollo y por los casting para contratar camareras, que debían vestir un uniforme revelador y provocativo que ha envejecido mal con el paso de los años. Tanto como para que, entre otras causas, la empresa se haya declarado en bancarrota tras acumular una deuda de 376 millones de dólares (unos 350 millones de euros), pero con la intención de resurgir de sus cenizas como si del ave fénix se tratase. La intención, cuentan desde The New York Times, es declararse en bancarrota para que una serie de fundadores de la empresa –ahora ajenos a la organización, pero franquiciados de la marca– refloten Hooters tras adquirírsela a un fondo de inversión. Con más de 400 establecimientos repartidos por 42 estados dentro del país, además de presente en otros 29 países, Hooters sigue siendo una firma muy reconocible que, sin embargo, asume deberá hacer cambios para intentar revertir la situación, pues esta situación de bancarrota permitirá a la compañía extender su operativa durante varios meses y, una vez complementado el procedimiento, todos los establecimientos serán franquicias y no propiedad. Con el nuevo cambio, aunque se advierte que la empresa mantendrá la esencia de su cocina, se vislumbran modificaciones en el estilo de los locales, aunque confiesan que "volverán a sus raíces". Eso, al parecer, no significa volver a reducir el tamaño de los uniformes de las camareras ni retomar las 'noches de bikini', uno de los clásicos de Hooters. Abierto por primera vez en el año 1983, Hooters vivió un período de expansión y florecimiento a lo largo de los años noventa y principios de los dos mil, aunque después llegaría una decadencia en la que no ha estado sola. El aumento de la competencia con otras cadenas de comida rápida, añadiendo variaciones al mercado estadounidense, como Chipotle o Taco Bell hizo mucho daño a conceptos más tradicionales. También la crisis del covid-19, sumada a la inflación y al aumento del coste de la vida, ha ido pesando en las alforjas de Hooters que ahora ve en la bancarrota una posible salida para rebotar de nuevo. Aunque con cambios. Imágenes | Hooters En DAP | Para sorpresa de nadie, Domino's Pizza fracasa en Italia, y culpa a la pandemia y a la competencia en el reparto a domicilio En DAP | El mítico Bar Melo's de Lavapiés y sus 'zapatillas' quiere salir de Madrid y ser franquicia - La noticia La famosa cadena de 'tetaurantes' Hooters está en bancarrota: para sobrevivir quiere volver a los orígenes, pero sin “noches de bikinis” fue publicada originalmente en Directo al Paladar por Jaime de las Heras .

Icónica y, seguramente, poco adaptada a los nuevos tiempos. Así es la cadena de comida rápida Hooters, un clásico ochentero estadounidense que se hizo famoso por sus alitas de pollo y por los casting para contratar camareras, que debían vestir un uniforme revelador y provocativo que ha envejecido mal con el paso de los años.
Tanto como para que, entre otras causas, la empresa se haya declarado en bancarrota tras acumular una deuda de 376 millones de dólares (unos 350 millones de euros), pero con la intención de resurgir de sus cenizas como si del ave fénix se tratase.
La intención, cuentan desde The New York Times, es declararse en bancarrota para que una serie de fundadores de la empresa –ahora ajenos a la organización, pero franquiciados de la marca– refloten Hooters tras adquirírsela a un fondo de inversión.
Con más de 400 establecimientos repartidos por 42 estados dentro del país, además de presente en otros 29 países, Hooters sigue siendo una firma muy reconocible que, sin embargo, asume deberá hacer cambios para intentar revertir la situación, pues esta situación de bancarrota permitirá a la compañía extender su operativa durante varios meses y, una vez complementado el procedimiento, todos los establecimientos serán franquicias y no propiedad.
Con el nuevo cambio, aunque se advierte que la empresa mantendrá la esencia de su cocina, se vislumbran modificaciones en el estilo de los locales, aunque confiesan que "volverán a sus raíces". Eso, al parecer, no significa volver a reducir el tamaño de los uniformes de las camareras ni retomar las 'noches de bikini', uno de los clásicos de Hooters.

Abierto por primera vez en el año 1983, Hooters vivió un período de expansión y florecimiento a lo largo de los años noventa y principios de los dos mil, aunque después llegaría una decadencia en la que no ha estado sola. El aumento de la competencia con otras cadenas de comida rápida, añadiendo variaciones al mercado estadounidense, como Chipotle o Taco Bell hizo mucho daño a conceptos más tradicionales.
También la crisis del covid-19, sumada a la inflación y al aumento del coste de la vida, ha ido pesando en las alforjas de Hooters que ahora ve en la bancarrota una posible salida para rebotar de nuevo. Aunque con cambios.
Imágenes | Hooters
En DAP | El mítico Bar Melo's de Lavapiés y sus 'zapatillas' quiere salir de Madrid y ser franquicia
-
La noticia
La famosa cadena de 'tetaurantes' Hooters está en bancarrota: para sobrevivir quiere volver a los orígenes, pero sin “noches de bikinis”
fue publicada originalmente en
Directo al Paladar
por
Jaime de las Heras
.