Es una merluza, no Tutankhamon: este es el tiempo que puedes conservar el pescado congelado sin que pierda calidad
La mayoría no podríamos pasar sin él. El congelador es el gran salvavidas de la cocina moderna. Permite conservar alimentos por largos periodos sin que pierdan sus propiedades esenciales, al menos en teoría. Sin embargo, no todo lo que se congela permanece en perfecto estado indefinidamente. En el caso del pescado, un error común es asumir que puede permanecer en el congelador por meses o incluso años sin consecuencias. La realidad es que, aunque el frío detiene la proliferación de bacterias, no impide la degradación de la textura y el sabor. Con el tiempo, incluso el pescado bien congelado puede desarrollar quemaduras por congelación o volverse insípido y gomoso. Por eso, es fundamental conocer cuánto tiempo es seguro mantenerlo almacenado sin comprometer su calidad. En Directo al Paladar Nueve alimentos que (prácticamente) no caducan Lo primero que hay que saber es que no todos los pescados se congelan de la misma manera. Los pescados blancos, como el bacalao o la merluza, pueden conservarse en el congelador hasta seis meses sin perder calidad. Son menos grasos, lo que significa que su textura y sabor resisten mejor el paso del tiempo. En cambio, los pescados azules, como el salmón, el atún o la caballa, tienen un contenido graso más alto. La grasa, aunque deliciosa y saludable, tiende a enranciarse con el tiempo, incluso en el congelador. Por eso, se recomienda consumir estos pescados dentro de tres meses para disfrutar de su mejor sabor y textura. El papel del envasado El oxígeno es el enemigo de la congelación. Si el pescado no está bien protegido, el aire del congelador provoca deshidratación y la temida quemadura por congelación, que se manifiesta en manchas blanquecinas y una textura seca y quebradiza. Para evitarlo, lo ideal es envolver el pescado en film transparente y luego guardarlo en una bolsa hermética o, mejor aún, envasarlo al vacío. En cuanto al pescado cocinado también se puede congelar, pero su tiempo de conservación es aún más corto: dos o tres meses como máximo. Esto se debe a que la cocción cambia la estructura de las proteínas, haciendo que el pescado pierda agua más rápido cuando se descongela. Para recalentar el pescado sin que pierda jugosidad, es preferible hacerlo al vapor o en el horno con un poco de agua o aceite, en lugar de usar el microondas, que puede secarlo demasiado. La descongelación, clave Un error frecuente es descongelar el pescado a temperatura ambiente. Esto favorece el crecimiento de bacterias y puede convertir una comida saludable en un riesgo. La mejor opción es descongelarlo en la nevera durante varias horas o, si hay prisa, sumergirlo en agua fría dentro de una bolsa hermética. Hay que evitar descongelar el pescado con agua caliente o en el microondas, ya que esto puede alterar su textura y dejarlo parcialmente cocido en algunas zonas. Si bien congelar pescado es una excelente forma de conservarlo, no es una solución indefinida. Respetar los tiempos de conservación recomendados, envasarlo correctamente y descongelarlo de forma segura garantiza que el pescado mantenga su sabor, textura y propiedades nutritivas. Foto | Deane Bayas y Freepik En DAP | Los expertos en seguridad alimentaria advierten que deberíamos tirar los tuppers y envases con estas marcas En DAP | Cuánto tardan en ponerse malas las aceitunas y el truco para que aguanten perfectamente una vez las has abierto - La noticia Es una merluza, no Tutankhamon: este es el tiempo que puedes conservar el pescado congelado sin que pierda calidad fue publicada originalmente en Directo al Paladar por Joana Costa .

La mayoría no podríamos pasar sin él. El congelador es el gran salvavidas de la cocina moderna. Permite conservar alimentos por largos periodos sin que pierdan sus propiedades esenciales, al menos en teoría.
Sin embargo, no todo lo que se congela permanece en perfecto estado indefinidamente. En el caso del pescado, un error común es asumir que puede permanecer en el congelador por meses o incluso años sin consecuencias.
La realidad es que, aunque el frío detiene la proliferación de bacterias, no impide la degradación de la textura y el sabor. Con el tiempo, incluso el pescado bien congelado puede desarrollar quemaduras por congelación o volverse insípido y gomoso. Por eso, es fundamental conocer cuánto tiempo es seguro mantenerlo almacenado sin comprometer su calidad.
Lo primero que hay que saber es que no todos los pescados se congelan de la misma manera. Los pescados blancos, como el bacalao o la merluza, pueden conservarse en el congelador hasta seis meses sin perder calidad. Son menos grasos, lo que significa que su textura y sabor resisten mejor el paso del tiempo.
En cambio, los pescados azules, como el salmón, el atún o la caballa, tienen un contenido graso más alto. La grasa, aunque deliciosa y saludable, tiende a enranciarse con el tiempo, incluso en el congelador. Por eso, se recomienda consumir estos pescados dentro de tres meses para disfrutar de su mejor sabor y textura.
El papel del envasado
El oxígeno es el enemigo de la congelación. Si el pescado no está bien protegido, el aire del congelador provoca deshidratación y la temida quemadura por congelación, que se manifiesta en manchas blanquecinas y una textura seca y quebradiza.

Para evitarlo, lo ideal es envolver el pescado en film transparente y luego guardarlo en una bolsa hermética o, mejor aún, envasarlo al vacío.
En cuanto al pescado cocinado también se puede congelar, pero su tiempo de conservación es aún más corto: dos o tres meses como máximo. Esto se debe a que la cocción cambia la estructura de las proteínas, haciendo que el pescado pierda agua más rápido cuando se descongela.
Para recalentar el pescado sin que pierda jugosidad, es preferible hacerlo al vapor o en el horno con un poco de agua o aceite, en lugar de usar el microondas, que puede secarlo demasiado.
La descongelación, clave
Un error frecuente es descongelar el pescado a temperatura ambiente. Esto favorece el crecimiento de bacterias y puede convertir una comida saludable en un riesgo. La mejor opción es descongelarlo en la nevera durante varias horas o, si hay prisa, sumergirlo en agua fría dentro de una bolsa hermética.
Hay que evitar descongelar el pescado con agua caliente o en el microondas, ya que esto puede alterar su textura y dejarlo parcialmente cocido en algunas zonas.
Si bien congelar pescado es una excelente forma de conservarlo, no es una solución indefinida. Respetar los tiempos de conservación recomendados, envasarlo correctamente y descongelarlo de forma segura garantiza que el pescado mantenga su sabor, textura y propiedades nutritivas.
Foto | Deane Bayas y Freepik
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Es una merluza, no Tutankhamon: este es el tiempo que puedes conservar el pescado congelado sin que pierda calidad
fue publicada originalmente en
Directo al Paladar
por
Joana Costa
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