La turistada en la que caemos los españoles cuando vamos a Francia de vacaciones y nos acaba decepcionando

La polisemia y la sinonimia nos puede jugar más de una mala pasada cuando, como españoles, visitamos Francia. Aunque somos vecinos y los idiomas se parecen bastante, al proceder ambos del latín, hay ciertas controversias que, si no nos atenemos a las consecuencias, nos pueden pasar factura. Ahora ha cambiado mucho la película, tanto para los viajeros españoles como para los franceses, y los accesos a la información y a poder documentarse previamente son bastante más sencillos que hace décadas, pero siempre hay elementos que acaban atragantándose. Aunque la mayor parte de los visitantes españoles que apuestan por Francia como destino vacacional lo hacen pensando en París, en Disneyland o en la Costa Azul, hay muchos otros reclamos –igualmente interesantes– en el país vecino y que, a veces, nos acaban pillando a contrapie. Insisto en que también es algo que les pasa a los franceses y, como es evidente, la sinonimia tiene la culpa. El problema en cuestión, sobre todo cuando uno participa en viajes organizados o en tours más o menos completos donde se ven muchos lugares, es confundir determinados edificios por una mala traducción. O por una traducción demasiado literal. En Directo al Paladar La mejor ciudad europea para viajar en 2025 está en la costa de Francia En este sentido, el problema llega cuando visitamos Francia y traducimos literalmente la palabra château por castillo que es, si nos ceñimos al castellano, lo más propio pero que puede no ser afín a la realidad. Básicamente y con el diccionario de la RAE en la mano, en castellano, un castillo es, en su primera acepción, un "lugar fuerte, cercado de murallas, baluartes, fosos y otras fortificaciones". Algo que contrasta vivamente con lo que la Larousse, diccionario de referencia en Francia, explica para el concepto château, cuyo plural es châteaux y que solo en su tercera acepción entiende el término como lo entendemos en primera instancia en España. Habitation seigneuriale ou royale. Grande et belle maison de plaisance à la campagne. Autrefois, demeure féodale fortifiée, défendue par un fossé, des murailles et des tours. Es decir, la acepción que un francés entiende por château y que equivaldría a castillo, en sentido español, es la tercera de las versiones que propone Larousse. Razón por la que, a menudo, cuando visitamos Francia nos podemos llevar más de una sorpresa al comprobar que una ruta por châteaux o por castillos no tiene mucho que ver con las fortificaciones militares en piedra que solemos pensar y sí mucho más con mansiones, palacios y otro tipo de casas señoriales. Todo esto, en realidad, tiene una razón histórica y no es otra que la remodelación y adaptación de los castillos medievales –generalmente edificados entre los siglos X y XII– a los modos del Renacimiento (ya en los siglos XV y XVI), aunque también en este par de centurias se levantarían muchos castillos, especialmente en regiones como el Loiret, donde hoy encontramos los afamados Castillos del Loira y en el que es habitual vez mezclas de fortificaciones militares con usos residenciales o, directamente, enormes mansiones nobiliarias que nunca tuvieron uso defensivo. Château de La Bussière, un claro ejemplo de esos 'malentendidos' con el término castillo. ©Tourisme Loiret. De hecho, una de las traducciones que sirven para ejemplificar esta diferenciación está en que un château es una residencia de las clases pudientes, pero en terrenos rurales, mientras que el término palais (palacio) se aplica a edificios de características similares, aunque dentro de ciudades y entornos urbanos. Imágenes | Imagen de freepik / Château de Sully-sur-Loire © V. Treney - CRT Centre-Val de Loire En DAP | A 100 kilómetros de Lyon y completamente amurallado: este pueblo medieval quiere ser el favorito de los franceses En DAP | Lo que aprendí muy tarde de Disneyland París: no es París - La noticia La turistada en la que caemos los españoles cuando vamos a Francia de vacaciones y nos acaba decepcionando fue publicada originalmente en Directo al Paladar por Jaime de las Heras .

Apr 5, 2025 - 08:12
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La turistada en la que caemos los españoles cuando vamos a Francia de vacaciones y nos acaba decepcionando

La turistada en la que caemos los españoles cuando vamos a Francia de vacaciones y nos acaba decepcionando

La polisemia y la sinonimia nos puede jugar más de una mala pasada cuando, como españoles, visitamos Francia. Aunque somos vecinos y los idiomas se parecen bastante, al proceder ambos del latín, hay ciertas controversias que, si no nos atenemos a las consecuencias, nos pueden pasar factura.

Ahora ha cambiado mucho la película, tanto para los viajeros españoles como para los franceses, y los accesos a la información y a poder documentarse previamente son bastante más sencillos que hace décadas, pero siempre hay elementos que acaban atragantándose.

Aunque la mayor parte de los visitantes españoles que apuestan por Francia como destino vacacional lo hacen pensando en París, en Disneyland o en la Costa Azul, hay muchos otros reclamos –igualmente interesantes– en el país vecino y que, a veces, nos acaban pillando a contrapie.

Insisto en que también es algo que les pasa a los franceses y, como es evidente, la sinonimia tiene la culpa. El problema en cuestión, sobre todo cuando uno participa en viajes organizados o en tours más o menos completos donde se ven muchos lugares, es confundir determinados edificios por una mala traducción. O por una traducción demasiado literal.

En este sentido, el problema llega cuando visitamos Francia y traducimos literalmente la palabra château por castillo que es, si nos ceñimos al castellano, lo más propio pero que puede no ser afín a la realidad.

Básicamente y con el diccionario de la RAE en la mano, en castellano, un castillo es, en su primera acepción, un "lugar fuerte, cercado de murallas, baluartes, fosos y otras fortificaciones".

Algo que contrasta vivamente con lo que la Larousse, diccionario de referencia en Francia, explica para el concepto château, cuyo plural es châteaux y que solo en su tercera acepción entiende el término como lo entendemos en primera instancia en España.

  1. Habitation seigneuriale ou royale.
  2. Grande et belle maison de plaisance à la campagne.
  3. Autrefois, demeure féodale fortifiée, défendue par un fossé, des murailles et des tours.

Es decir, la acepción que un francés entiende por château y que equivaldría a castillo, en sentido español, es la tercera de las versiones que propone Larousse.

Razón por la que, a menudo, cuando visitamos Francia nos podemos llevar más de una sorpresa al comprobar que una ruta por châteaux o por castillos no tiene mucho que ver con las fortificaciones militares en piedra que solemos pensar y sí mucho más con mansiones, palacios y otro tipo de casas señoriales.

Todo esto, en realidad, tiene una razón histórica y no es otra que la remodelación y adaptación de los castillos medievales –generalmente edificados entre los siglos X y XII– a los modos del Renacimiento (ya en los siglos XV y XVI), aunque también en este par de centurias se levantarían muchos castillos, especialmente en regiones como el Loiret, donde hoy encontramos los afamados Castillos del Loira y en el que es habitual vez mezclas de fortificaciones militares con usos residenciales o, directamente, enormes mansiones nobiliarias que nunca tuvieron uso defensivo.

Chateau De La Bussiere Château de La Bussière, un claro ejemplo de esos 'malentendidos' con el término castillo. ©Tourisme Loiret.

De hecho, una de las traducciones que sirven para ejemplificar esta diferenciación está en que un château es una residencia de las clases pudientes, pero en terrenos rurales, mientras que el término palais (palacio) se aplica a edificios de características similares, aunque dentro de ciudades y entornos urbanos.

Imágenes | Imagen de freepik / Château de Sully-sur-Loire © V. Treney - CRT Centre-Val de Loire

En DAP | A 100 kilómetros de Lyon y completamente amurallado: este pueblo medieval quiere ser el favorito de los franceses

En DAP | Lo que aprendí muy tarde de Disneyland París: no es París

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La noticia La turistada en la que caemos los españoles cuando vamos a Francia de vacaciones y nos acaba decepcionando fue publicada originalmente en Directo al Paladar por Jaime de las Heras .