Cómo limpiar champiñones
Aprende cómo limpiar champiñones sin estropearlos, paso a paso y con trucos para conservarlos y sacarles todo el sabor. La entrada Cómo limpiar champiñones es un contenido original de PequeRecetas

Limpiar champiñones no es tan simple como pasarles agua y listo, aunque reconozcámoslo, muchos lo hemos hecho así alguna vez (yo la primera). El problema es que si los tratamos como si fueran una patata cualquiera, acabamos con algo chicloso, aguado y sin gracia en el plato. Y claro, luego pensamos que los champiñones no tienen sabor, cuando en realidad lo que falla es cómo los tratamos desde el principio.
Los champiñones son delicados, absorben agua como si fueran esponjas, y si los enjuagamos como si fueran lechugas, al cocinarlos sueltan líquido a lo loco. Esto no solo arruina la textura, sino que también diluye su sabor. Por eso merece la pena dedicarles un minuto a limpiarlos bien, como se merecen, sin ahogarlos ni maltratarlos.
Además, son una opción súper saludable: tienen muy pocas calorías (unas 22 kcal por cada 100 g), aportan fibra y antioxidantes, y son una buena fuente de vitamina D si han estado expuestos al sol. Así que, tanto si los usamos para hacer una crema de champiñones, como rellenos o un revuelto de champiñones, empezar por una buena limpieza es clave para que el resultado final esté de diez.
¿Se lavan o no se lavan los champiñones?
Aquí es donde suele empezar el debate. Hay quien los enjuaga sin miramientos y quien no los toca ni con agua bendita. La realidad está en un punto medio. Los champiñones no deberían mojarse más de lo necesario. ¿Por qué? Porque su estructura es porosa, y el agua se cuela dentro como si fueran esponjas. Cuando luego los cocinamos, en vez de dorarse, se cuecen en su propio jugo. Resultado: textura blanda y sabor aguado.
Entonces, ¿qué hacemos? Lo mejor es limpiarlos en seco o, si vienen con demasiada tierra, darles un enjuague rápido justo antes de cocinarlos, nunca con antelación. Y siempre secándolos bien después.
Cómo limpiar champiñones paso a paso
Vamos a ver las distintas formas de limpiar champiñones, dependiendo del estado en que nos los encontremos.
Opción 1: Limpieza en seco
La forma más respetuosa con su textura y sabor.
- Cogemos un paño limpio ligeramente humedecido o papel de cocina mojado y lo pasamos suavemente por la superficie del champiñón.
- Si vemos tierra más rebelde, usamos un cepillo pequeño (hay cepillos específicos para setas, pero uno de dientes de cerdas suaves funciona igual).
- Vamos limpiando uno a uno y reservamos.
Opción 2: Enjuague rápido

Solo si vienen con mucha tierra y no hay manera de quitarla en seco.
- Los pasamos rápidamente bajo el grifo de uno en uno, sin dejarlos en remojo.
- Los secamos enseguida con papel de cocina, sin apretarlos demasiado.
- Los cocinamos en el momento, sin guardarlos húmedos en la nevera.
Opción 3: Pelar el sombrero

Esto es opcional, pero útil si tienen la piel más gruesa o si los vamos a comer crudos.
- Sujetamos el champiñón por el tallo y tiramos con cuidado de los bordes de la piel hacia el centro del sombrero.
- Sale muy fácil, como una película fina.
- Podemos hacerlo también con ayuda de la punta de un cuchillo.

¿Qué hacer con los tallos?
- Si están tiernos y limpios, los usamos igual que el resto del champiñón.
- Si están secos, con tierra o dañados, cortamos la base.
- Nunca los tiramos sin revisar, porque muchas veces están perfectos para salteados o cremas.
Trucos para que los champiñones duren más tiempo
Una vez limpios (o incluso si los compras muy frescos y decides limpiarlos justo antes de cocinar), te cuento cómo conservarlos bien para que no se estropeen antes de tiempo.
- En la nevera: Guárdalos en una bolsa de papel o un recipiente con tapa entreabierta. Evita las bolsas de plástico cerradas porque atrapan la humedad y eso acelera el deterioro.
- No los laves antes de guardarlos: Se conservan mucho mejor sin humedad. Límpialos solo antes de usarlos.
- ¿Se pueden congelar? Sí, pero solo si los cocinas antes. Puedes saltearlos ligeramente y luego congelarlos. Congelar en crudo no suele dar buen resultado porque se deshacen al descongelar.
- Para que no se pongan negros: Si ya los tienes laminados, rocíalos con un poco de zumo de limón y guárdalos en un recipiente hermético con papel de cocina en el fondo.
Errores comunes al limpiar champiñones
Todos los hemos cometido alguna vez, así que aquí van los más habituales para que los evitemos desde ya:
- Sumergirlos en agua como si fueran una esponja mágica: absorben líquido y pierden textura.
- Cortarlos antes de limpiarlos: se cuelan restos de tierra por las láminas y luego cuesta más sacarla.
- Guardarlos mojados: acortamos su vida útil y fomentamos que se oxiden más rápido.
- Usar estropajos o cepillos duros: terminamos dañando la superficie y hasta arrancando partes que sí estaban bien.
Recetas con champiñones fáciles y sabrosas
Una vez limpios, toca disfrutar. Aquí te dejamos algunas ideas sencillas y muy resultonas para que les saques partido:
Champiñones al ajillo
- Salteamos los champiñones en láminas con aceite de oliva, ajo picado y un toque de perejil fresco.
- En unos 10 minutos están listos para servir como tapa o acompañamiento.
Champiñones rellenos
- Usamos champiñones grandes, les quitamos el tallo y los rellenamos con una mezcla de queso, jamón picado y cebolla.
- Horneamos a 180 ºC durante 15-20 minutos hasta que estén dorados.
Crema de champiñones
- Sofreímos cebolla y ajo, añadimos los champiñones, rehogamos y cubrimos con caldo.
- Cocinamos 15 minutos, trituramos, y añadimos un chorrito de nata si queremos más cremosidad.
Ensalada templada de champiñones
- Salteamos champiñones en cuartos y los mezclamos con espinacas frescas, nueces y queso de cabra.
- Aliñamos con aceite de oliva virgen extra y un toque de vinagre balsámico.
Preguntas frecuentes
¿Se pueden comer crudos los champiñones?
Sí, siempre que estén muy frescos y bien limpios. Se suelen usar en ensaladas en láminas finas, pero no a todo el mundo le sientan igual de bien. Mejor probar poca cantidad al principio.
¿Qué pasa si no se limpian bien?
Puedes encontrarte con restos de tierra o arena al comerlos, lo cual no solo es desagradable, sino que puede dar lugar a pequeñas molestias digestivas.
¿Es mejor comprarlos enteros o laminados?
Enteros duran más y conservan mejor la textura. Los laminados están bien si los vas a usar en el momento, pero suelen venir con más humedad y se estropean antes.
Limpiar champiñones no es difícil, pero hay que hacerlo con un poco de mimo y sin pasarnos con el agua. Si los tratamos bien desde el principio, no solo evitamos texturas raras, sino que potenciamos todo su sabor.
Y si te animas, prueba alguna de las recetas de champiñones que te hemos dejado: fáciles, rápidas y con todo el sabor.
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