«Estamos divorciados»: Anabel Pantoja se pronuncia sobre su separación de David Rodríguez y deja a todos sin palabras
Anabel y David, una pareja mediática que despierta interés. Anabel Pantoja no necesita presentación para quienes siguen la crónica social española. Influencer, tertuliana y sobrina de Isabel Pantoja, ha convertido su vida en una ventana abierta a través de las redes sociales. Con millones de seguidores pendientes de cada paso, cada gesto suyo se convierte ... Leer más

Anabel y David, una pareja mediática que despierta interés.
Anabel Pantoja no necesita presentación para quienes siguen la crónica social española. Influencer, tertuliana y sobrina de Isabel Pantoja, ha convertido su vida en una ventana abierta a través de las redes sociales. Con millones de seguidores pendientes de cada paso, cada gesto suyo se convierte en noticia. Su naturalidad, su espontaneidad y su fuerte carácter la mantienen siempre en el foco mediático.
David Rodríguez, por su parte, ha optado siempre por un perfil más discreto. Fisioterapeuta de profesión, desarrolla su carrera en Córdoba, donde reside gran parte del tiempo. La diferencia de estilos entre ambos ha alimentado, en ocasiones, rumores y titulares que cuestionaban la solidez de su relación. Sin embargo, esa dualidad parece funcionar en su día a día como pareja.
A pesar de llevar vidas aparentemente opuestas, ambos han construido una familia con la llegada de su hija. Y aunque las distancias y las agendas distintas puedan sembrar dudas en el imaginario colectivo, Anabel y David parecen tener claro que lo suyo es más fuerte que cualquier comentario externo. Su relación ha atravesado momentos mediáticos intensos, pero siempre han dado señales de seguir adelante. Y ahora han decidido hablar, a su manera.
Un mensaje con intención.
Hace unos días, Anabel Pantoja dio un golpe sobre la mesa al compartir en redes sociales una imagen cómplice con su chico, David Rodríguez, y, de paso, zanjar de una vez por todas los rumores de crisis que planean sobre la pareja desde hace un tiempo. Lo hizo con un mensaje largo y sentido, dirigido no solo a él, sino también a quienes especulan desde fuera. En ese texto, la influencer volvió a hacer uso de su estilo emocional y directo. No fue una publicación cualquiera, sino toda una declaración de intenciones.
«Los que me aguantan, los que me levantan, los que me regañan, los que me arropan, los que me apoyan, los que siempre están ahí, para lo bueno y malo, pero para sumar momentos que de eso se trata esto, vivir y sumar», escribió Anabel Pantoja en su último post. Una frase que, más allá del romanticismo, apunta a una relación basada en la complicidad diaria. Con sus altibajos, sí, pero también con raíces profundas. Y con una intención clara de frenar rumores.
«Sevilla más Córdoba, igual a mi medicina», añadió, en referencia a dos de sus ciudades, su Sevilla natal y su Córdoba, donde David Rodríguez trabaja y ha de viajar recurrentemente. Y es que es evidente que el padre de su hija es el principal protagonista de su dedicatoria, pues va acompañada de un carrusel de imágenes que arranca con ambos sonriendo y juntando sus caras. La publicación, lejos de ser casual, refleja cercanía, ternura y unidad. Y tuvo una gran repercusión entre sus seguidores.
Una aparición que despeja dudas.
Apenas unos días después de publicar ese mensaje, la pareja reapareció junta, esta vez en Córdoba. Anabel acudió con su hija a la clínica en la que trabaja David para recogerle, y juntos dieron un paseo familiar que no pasó desapercibido para los medios. Las cámaras captaron el momento, y como era de esperar, los reporteros no tardaron en preguntar por el estado de su relación. La escena, aunque breve, bastó para reafirmar lo que ya había dejado caer en redes.
La escena fue captada por las cámaras de Europa Press, y al encontrarse con los reporteros, Anabel tiró de ironía para responder a los rumores: «Estamos separados. Estamos divorciados ya, lo que pasa es que me gusta Córdoba». Sus palabras, cargadas de sarcasmo, reflejan hartazgo por tener que desmentir lo evidente. Pero también demostraron que sabe jugar con los medios. Sin perder el humor, ni la calma.
«Está muy bien todo», añadió rápidamente, dejando claro que no había motivo de alarma, antes de pedir a la prensa que les dejasen tranquilos porque estaban «paseando». Una respuesta sencilla, directa y sin grandes dramatismos. En lugar de alimentar el espectáculo, prefirió ponerle fin con una sonrisa. Como quien dice: no hay historia donde algunos quieren encontrarla.
Una estrategia que parece funcionar.
Con este gesto público y su mensaje en redes, Anabel parece querer marcar los tiempos de su historia personal. No es la primera vez que utiliza Instagram para aclarar rumores, pero esta vez ha ido un paso más allá al dejarse ver junto a David en un momento cotidiano y familiar. Lo privado se convierte en público solo cuando ella lo decide. Y ese control del relato es parte de su fuerza como personaje mediático.
Ambos, sin hacer grandes declaraciones, parecen haber adoptado una postura clara: mostrar unión sin necesidad de entrar al trapo. Una forma de comunicar con imágenes y frases medidas, en lugar de comunicados o entrevistas exclusivas. Así construyen una narrativa que no busca convencer, sino simplemente compartir. Y a juzgar por las reacciones, lo están logrando.
El resultado, al menos por ahora, es eficaz: la pareja ha conseguido calmar la ola de especulaciones. Y, sobre todo, demostrar que están donde quieren estar: juntos y centrados en lo que de verdad importa. Sin ruido, sin dramas innecesarios. Solo pasos firmes y una historia que, pese a todo, sigue adelante.