España de luto: Fallece trágicamente Marta Vecino

Trágico suceso. La pérdida de alguien joven siempre golpea con especial dureza. Cuando una vida que apenas ha comenzado a consolidarse se ve truncada, el impacto se multiplica en el entorno más cercano: familia, amigos, compañeros de trabajo. En el caso de profesionales de la salud como Marta Vecino, además, el dolor se extiende como ... Leer más

Mar 29, 2025 - 10:53
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España de luto: Fallece trágicamente Marta Vecino

Trágico suceso.

La pérdida de alguien joven siempre golpea con especial dureza. Cuando una vida que apenas ha comenzado a consolidarse se ve truncada, el impacto se multiplica en el entorno más cercano: familia, amigos, compañeros de trabajo. En el caso de profesionales de la salud como Marta Vecino, además, el dolor se extiende como una onda sísmica en hospitales, consultas y comunidades médicas enteras.

Marta era mucho más que una doctora entregada a su vocación. Especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología en el Hospital Virgen Macarena de Sevilla, madre de dos niños pequeños y muy querida por sus colegas, falleció a los 40 años tras luchar durante más de medio año contra una leucemia devastadora. Su fallecimiento ha conmocionado a quienes la conocieron, y sus compañeros han querido rendirle homenaje desde las redes sociales, un gesto que también ha replicado la dirección del centro hospitalario.

El peso de una enfermedad fulminante.

A Marta le diagnosticaron la leucemia el 12 de septiembre, y desde ese día comenzó una carrera contrarreloj para intentar salvar su vida. Los tratamientos fueron intensos, los ingresos largos, y la única esperanza real residía en un trasplante de médula ósea de un donante compatible. «Mi tipo de leucemia es un poco rara y peor que las más frecuentes… la enfermedad va muy rápido, más rápido de lo normal», explicó en una entrevista para ABC, con una sinceridad tan cruda como admirable.

Pese a no sentirse cómoda con la exposición pública, Marta decidió abrir una cuenta en Instagram y lanzar un mensaje grabado con la ayuda de la Asociación de Trasplantes de Médula Ósea de Sevilla. En el vídeo, rapada y firme, pedía donaciones no sólo para ella, sino para todos los enfermos que aguardaban una oportunidad. «Podría ser cualquiera, tu hermano, tu hijo, tu padre, tu madre», decía, apelando a la empatía colectiva.

Una familia frente al abismo.

Marta estaba casada con un técnico de laboratorio del mismo hospital donde trabajaba y fue ingresada. Su hija tenía 3 años y su hijo, apenas 1. «Ella iba a entrar en el colegio y él en la guardería, justo cuando me hice los análisis y me dieron el diagnóstico», relataba con serenidad y tristeza. Esa coincidencia entre el inicio de una etapa vital de sus hijos y el descubrimiento de su enfermedad añade un dramatismo aún mayor a su historia.