España llora el trágico fallecimiento de Juan Aguilera
Trágico suceso. Las pérdidas de figuras que han dejado una huella importante en una disciplina siempre conllevan un gran impacto, no solo en el ámbito deportivo, sino también en la sociedad y, sobre todo, en quienes les rodean. Cuando se pierde a una persona que ha destacado por su talento y su dedicación, el vacío ... Leer más

Trágico suceso.
Las pérdidas de figuras que han dejado una huella importante en una disciplina siempre conllevan un gran impacto, no solo en el ámbito deportivo, sino también en la sociedad y, sobre todo, en quienes les rodean. Cuando se pierde a una persona que ha destacado por su talento y su dedicación, el vacío que deja no solo se siente en el mundo en el que destacó, sino también en los corazones de aquellos que compartieron su camino.
La muerte de Juan Aguilera Herrera, uno de los grandes nombres del tenis español en los años 80 y principios de los 90, es un claro ejemplo de ello. Juan Aguilera falleció este martes a los 63 años, después de una larga enfermedad. Su carrera, que llegó a lo más alto del tenis profesional, lo llevó a convertirse en el número siete del mundo y a conquistar cinco títulos ATP.
Sin embargo, más allá de los números, Aguilera será siempre recordado por su forma única de jugar y por su cercanía con la gente, algo que lo distinguió dentro del circuito. Su mayor hazaña ocurrió en 1990, cuando derrotó de forma impresionante a Boris Becker en la final del torneo de Hamburgo con un 6-1, 6-0 y 7-6.
Un estilo que perdura.
El legado de Aguilera no solo está compuesto por sus victorias, sino por su carisma y su estilo elegante de juego. Aquella mezcla de técnica y clase que mostraba en la pista, en especial su revés cortado a una mano, quedó grabada en la memoria de muchos seguidores. A pesar de que su mejor resultado en un Grand Slam fue alcanzar los octavos de final en Roland Garros de 1984, su impacto trasciende estos logros. Además, esa relación cercana con figuras como Mats Wilander, quien fue su rival y luego su amigo, aporta otro matiz a su figura.
En su círculo cercano, muchos de los que compartieron grandes momentos de su carrera fueron testigos de su lucha final. Entre ellos se encontraban figuras del tenis como Jordi Arrese, Carlos Costa, Marc Górriz, Álex Corretja, Fernando Luna, Martín Jaite y Diego Pérez, quienes fueron fundamentales en su vida tanto dentro como fuera de las canchas. Durante sus últimos días, Aguilera tuvo la compañía de estas personas cercanas, quienes recordaron con él los momentos más destacados de su carrera, a pesar de que su salud ya no le permitiera conversar de manera fluida.
Un legado que va más allá de la raqueta.
El legado de Aguilera también está presente en su pasión por la música, pues además de su amor por el tenis, disfrutaba de tocar la guitarra. A lo largo de su vida, compartió su amor por el deporte con su pareja, la tenista Alicia Ordiñaga, y su hija Itziar, quien seguirá llevando con orgullo el apellido Aguilera. Su último deseo fue simple, pero lleno de simbolismo: disfrutar de una cerveza bien fría, un detalle que resume la sencillez y alegría que marcaban su vida.
La RFET quiere expresar sus condolencias a la familia y allegados de Joan Aguilera en nombre de todo el tenis español
Leer Más